Pulp Fiction, 1940 · page 62 of 92
Aventuras de Jim Texas: Duelo a Muerte — page 62: what you’re looking at
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Y asi fue, en efecto. Al terrible empujén, la jofaina rod6 estrepitosamente, y tanto Jim como Nino, que dormian vestidos sobre los lechos con los revdlveres debajo del cabezal, se apresuraron a echar mano de ellos y a disparar cuando Larry y su companero intentaban penetrar en la habitacion. Fl efecto de sus disparos fue fulminante. Ambos forajidos cayeron a tierra malheridos y Nino, lanzandose impetuosamente hacia el pasillo, lleg6 a tiempo de enfrentarse con los otros tres indeseables abatiendo a dos de ellos y haciendo huir al tercero. Jim, alarmado, se apresur6é a llamar en la habitacién de Stella, en la que la muchacha, muerta de miedo, se habia refugiado detras del lecho, pero al reconocer la voz de Jim se adelant6 a abrir y, presa de una enorme tensi6n nerviosa, se arroj6 en sus brazos gimiendo: —jOh, Jim, crei que... que... le habian matado! No se alarmen, Stella. Soy muy duro de pelar Yo era el que temia que le hubiese sucedido algo. Nino, que se hallaba furioso, ech6 un vistazo a los caidos y dirigiéndose a Jim, pregunto: —Bueno, manito, dime qué hago con esta carrona 0 asi... —Espera —rog6 Texas—. Vamos a ver si averiguamos de dénde parte el golpe. Estos sapos no pueden haber obrado por su propia cuenta... Se dirigid al companero de Larry y poniéndole el revélver en la cabeza, gritd —jHabla o te vuelo la cabeza!... gQuién te ha pagado por intentar este acto cobarde? El bandido, revolviéndose entre espasmos de dolor, grun6: —FE] diablo que cargue contigo y con él. Fué un individuo que entr6 en el garito y trat6 con Larry. Dos mil d6élares por cabeza ofreci6 por vuestro pellejo. jAsi le trague el infierno! — Qué senas tenia el individuo? El bandido dio las senas de Bunker y Jim, adivinando que no se hallaria muy lejos, rugio: —jAdelante, Nino, esos sapos no se han despegado de nosotros! Tenemos que encontrarles. Nino se rasc6é la cabeza y tomando el cuerpo de Larry lo levant6é en vilo, arrojandole por la ventana a la calle. Repitid la escena con los otros tres y luego, dirigiéndose a Jim, coment6: —Creo que nos hemos divertido un ratito, manito. Ahora dime qué hay que hacer. —Buscar a Zenker por el poblado. Tiene que estar escondido en alguna parte. —Pues andando, manito. cConniclooolks C@©