Pulp Fiction, 1940 · page 28 of 92
Aventuras de Jim Texas: Duelo a Muerte — page 28: what you’re looking at
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—Quiero advertir, que es algo que no entenderian, pero tampoco es preciso. Le diré que hay una lucha comercial a decidir por fuerza y astucia. Necesito hombres duros y de acci6n para ello. Yo les respaldo si en algin momento se les va el gatillo del revélver, gme entiende? —En parte, pero eso es lo de menos. Si usted paga bien y sale fiador, lo demas nada importa. —En ese caso, creo que nos podremos entender. ¢Cudanto necesitarian para entrar a mi servicio? —jPhs! Estabamos decididos a sacar mil quinientos entre los dos, por mes. —Es mucho, pero si saben justificarlo doy dos mil para los dos. —Aceptado, ¢verdad, Nino? Te hacen los mil? —Si tu te conformas... Tenia algo pensado muy bueno para ser mas, pero... si aqui hay menos exposiciOn, creo yo que se podria aceptar. —Exposici6n puede haberla, pero en otro sentido. Una bala bien dirigida no la detiene nadie. —Fso es lo de menos. De algo hay que morir. —Bien. Entonces, no se hable mas. Los dos mil ddlares para los dos y seguramente una prima en trabajos dificiles. Usted parece hombre ducho en mandar... Tengo gente que necesita una cabeza y un brazo. La pondré a sus 6rdenes. —Bueno, eso me agrada mas. —Pues cuando lleguemos a Texas, les daré instrucciones. Ahora vamos directamente a Barston, donde se construye la presa. Alli tendré trabajo para ustedes. —Magnifico. Estamos a sus ordenes. Apuraron los whiskys y se volvieron al vag6n. Spack se reservé decir a su hija nada de lo tratado y Jim le imit6 callando la entrevista. En el vagé6n tomaron asiento algunos viajeros que iban a Arkansas, en su mayoria granjeros y labradores de la feraz regi6n triguera y esto contribuy6é a que no se hablase de nada que pudiese afectarles directamente. Hicieron una larga parada en Knoxville, en Tennese y se dirigieron directamente a Memphis. Cuando al siguiente dia penetraban en la hermosa estacién de dicha capital, Jim, que iba asomado curiosamente a la ventanilla, descubri6 en el andén un tipo que le llamo grandemente la atencién. Era alto, fuerte como un roble, tenia la cabeza y el ment6n cuadrados, denunciando su origen aleman y representaba unos cuarenta anos. No era mal parecido y hasta emanaba gracia. en los an C@©