Pulp Fiction, 1940 · page 24 of 92
Aventuras de Jim Texas: Duelo a Muerte — page 24: what you’re looking at
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me fajaré a tiros con todos hasta no dejar uno para contarlo, ésaben?". "Bueno, fue algo grande, creo yo. En diez minutos o asi, el sombrero estaba lleno de papeles de a cien ddlares cada uno, pero aquello me pareci6 poco y metiendo la cabeza por la ventanilla, le dije al cajero, que estaba muertesito de miedo: "—Oiga, pringa, saquese los calsones si se le caen del susto y deme un par de esos papeles de cuatro cifras. Andese y no pierda tiempo, que me estan esperando con el tocino al fuego y se va a churruscar". "El hombre tuvo sus dudas, ;c6mo no?, pero terminé por darme dos de los mas pringosos y cuando volvi la cabeza, jrepinto! alguien se habia alzado con el sombrero y la recaudaci6n, dejandome sin blanca... Vera rompio en una carcajada y pregunto: — Qué hizo usted entonces? —Pues... no lo recuerdo bien, pero me parese que dejé el Banco como para levantar otro nuevo... Era aproximadamente la hora del mediodia, cuando el tren penetr6 en la estaci6n de Lynchburg donde debia detenerse un cuarto de hora. Vera, impaciente, habia tomado posesién de la ventanilla que caia a la parte del andén, asomando imprudentemente la mitad de su cuerpo, mientras Stella acurrucada en un rincén del cémodo asiento, parecia entregada a dolorosas reflexiones. Jim se sent6 cerca de ella y en voz baja pregunto: —No se asoma usted también? Hay lugar para las dos. La joven mir6é a Vera con miedo y luego musit6: —Me echaria de ahi. No le gusta que le hagan sombra y por otro lado, tampoco mi tio es muy... muy expresivo conmigo. Es mejor dejarlo asi. — Qué sucede? ¢Acaso no es usted grata en la casa? —No creo que mucho, senor. Seria una historia muy larga y mas vale dejada. Fl tren se detuvo. Vera dio un grito de llamada y Jim abandonando el asiento hizo una sena a Nino para que estuviese preparado y espero con curiosidad. Vera se separ6 de la ventanilla corriendo al pasillo y ambos la oyeron gritar: —jPapa, papaito, aqui estamos! Se capto el chasquido de dos besos y poco después Vera aparecia en el interior del vagén del brazo de un tipo, que de no saberse quién era, no hubiese llamado la atenci6n en parte alguna. Se trataba de un individuo de estatura menos gue. mr ediana, C©