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Pulp Fiction, 1940 · page 17 of 92

Aventuras de Jim Texas: Duelo a Muerte — page 17: what you’re looking at

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Aventuras de Jim Texas: Duelo a Muerte — page 17: Pulp Fiction, 1940

A restored page from Pulp Fiction, 1940. Page through the whole issue in the reader above.

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Machine-transcribed from the original scan — historical spelling and the odd misread are preserved.

panuelo que el vaquero llevaba al cuello, hizo tan terrible presi6én, que medio le ahog6. El cowboy pataleaba en el vacio grotescamente y Nino, cuando se canso de apretar, afloj6 la presi6n diciendo: —Bueno, muchacho, creo yo que por esta vez llevas bastante... é1ti sabes lo que es ofender a una senorita donde hay hombres de verdad? Te aplastaria o asi, si no fuera porque se iba a manchar el vagon con tu repodrida sangre. Le escupi6 groseramente al rostro y, levantando el brazo, le arrojO a varios metros a través de la abierta puerta, en el momento justo en que el tren arrancaba. Lanley rod6 como una pelota, en medio del asombro de los que quedaban en el andén, y Nino, ya no pudo ver el final, porque el convoy, tomando velocidad, gand terreno. Las muchachas, que habian asistido a la escena llenas de asombro y de angustia, respiraron con desahogo, cuando se supieron lejos del grosero vaquero, y la morena, adelantandose a Jim, afirm6: —Son ustedes hombres de temple. Muchas gracias por su oportuna intervencién. Sin su ayuda, ese salvaje me hubiese obligado a bajar a buscar su petate. —Eso creo yo—aseguré Jim—. De todas formas, lo hecho no tiene importancia. Cualquier caballero hubiese hecho lo mismo. —jY nosotros somos dos caballeros! —intervino Nino. —Les repito las gracias en nombre de mi prima y en el mio. Yo me llamo Vera Spack, soy hija del conocidisimo financiero Claudio Spack y esta es mi prima Stella Sanders. Jim sufrid un estremecimiento al oir los nombres. El destino tenia caprichos muy extranos y uno era aquel de haberle enfrentado con la hija y sobrina del hombre al que debia combatir a muerte. Pero quiza aquella coincidencia fuese una suerte aprovechable y Jim decidi6 mantenerse en guardia ante los acontecimientos que podian desarrollarse. La muchacha al observarle callado, pregunto: cConniclooolks C@©