Penny Dreadfuls, 1875 · page 94 of 400
Varney El Vampiro — page 94: what you’re looking at
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—Lo seria, sin duda. Hay pruebas de sobra —dijo el senor Marchdale—, pero no debemos dar a Flora una noche de insomnio e inquietud por ello, y mas atn porque no podemos explicarle bien a dOnde vamos ni con qué proposito. —Ciertamente no. —Hablemos entonces con ella al respecto —dijo Henry—. Confieso que estoy muy inclinado hacia este plan y no quisiera renunciar a él; tampoco me agradaria que fuera otra cosa que los tres fuésemos juntos. —Si entonces lo habéis decidido —dijo Marchdale—,, iremos esta noche; y, por vuestro conocimiento del lugar, sin duda podréis determinar qué herramientas seran necesarias. —Hay una trampilla al fondo del banco —dijo Henry—-; no solo esta asegurada, sino que ademas esta cerrada con llave, y tengo la Ilave en mi poder. —jDe veras! —Si; inmediatamente debajo hay un pequefio tramo de escalones de piedra que conduce directamente a la cripta. —jEs grande? —No; mas 0 menos del tamafio de una camara moderada, sin complicaciones alrededor. —Entonces no habra dificultades. —Ninguna, salvo que nos encontremos con una interrupci6n personal real, lo cual creo muy poco probable. Solo necesitaremos un destornillador para quitar los tornillos, y luego algo con que abrir el féretro. —Eso lo podemos conseguir facilmente, junto con las luces —comento el senor Marchdale—. Espero a Dios que esta visita a la tumba tenga el efecto de aliviar vuestras mentes y os permita enfrentar con éxito la avalancha de pruebas que se ha presentado respecto a esta apariciOn tan temible. —Asi lo espero —afiadio Henry—. Y ahora iré de inmediato con Flora e intentaré convencerla de que esta segura sin nosotros esta noche. —Por cierto, creo —dijo Marchdale— que si logramos que el senor Chillingworth nos acompafie, sera un gran avance en la investigacion. —E] —dijo Henry— podria tomar una decision precisa respecto a los restos —si es que los hay— en el féretro, cosa que nosotros no podriamos. —Entonces que venga, por todos los medios —dijo George—. Anoche no parecia reacio a participar en tal aventura. —Se lo preguntaré cuando venga esta mafana a ver a Flora; y si no desea unirse, estoy seguro de que guardara el secreto de nuestra visita. Con todo esto acordado, Henry se dirigi6 a Flora y le dijo que él, George y el senor Marchdale deseaban salir durante un par de horas por la noche, después del anochecer, si ella se sentia lo suficientemente bien como para sentirse segura sin ellos. Flora palidecio y tembl6 ligeramente, y luego, como avergonzada por sus temores, dijo: —Id, id; no os detendré. Seguramente nada malo puede ocurrirme en presencia de mi madre.” “4 Considerando que el mds minimo susto hace que la Sra. Bannerworth se desmaye (se ha desmayado innumerables veces hasta este punto del texto), las expectativas de Flora son poco realistas. Muchas madres no tienen éxito en los cuentos de vampiros. Son débiles e ineficaces, como lo ejemplifica la Sra. Bannerworth; capitalistas y codiciosas, como se ve en los futuros personajes de Varney, la Sra. Williams y la Sra. Meredith; conspiradoras y demoniacas, como la madre y la institutriz de Carmilla, Oo asesinas pasivas, como la madre ingenua de Lucy Westernra, de Stoker. Este tema antimadre se puede rastrear hasta la idea de que el vampiro existe como madre y padre en el proceso de nacimiento y, por lo tanto, reemplaza simbolicamente a la madre. El vampiro es capaz de crear nueva vida y, en CONniluCEOOOlKS.€O