Penny Dreadfuls, 1875 · page 91 of 400
Varney El Vampiro — page 91: what you’re looking at
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era algo que ellos mismos habrian sentido placer en hacer en circunstancias similares; y si no la notaron, Marchdale, probablemente, se sentiria ain mas complacido. Asi, los lectores pueden considerar este breve resumen como un esbozo del estado de asuntos entre los Bannerworths: un estado cargado de cambios, y cambios que ahora eran probables, rapidos y decisivos. Hasta qué punto los sentimientos de la familia hacia la antigua casa de su linaje se verian alterados por la aparicion en ella de un visitante tan temible como un vampiro, no nos detendremos a indagar, pues tales sentimientos se iran desarrollando conforme avancemos en la narracion. Era evidente que la visita habia producido un efecto serio en todo el hogar, tanto entre los cultos como entre los ignorantes. A la segunda manana, Henry recibi6 aviso de despido por parte de los tres criados que apenas habia logrado mantener en la mansion. Sabia bien la razon de aquel aviso, y por ello no se preocupo en discutir sobre una supersticiOn a la que ahora él mismo casi se sentia obligado a dar crédito; ;como podria negar la existencia de un vampiro, cuando habia tenido con sus propios ojos la prueba mas abundante del terrible hecho? Pago tranquilamente a los criados y les permitid marcharse sin entrar en discusiones, y, por el momento, se procur6 personal nuevo, aunque evidentemente Ilegaron con temor y temblor, y probablemente solo aceptaron el puesto por no poder conseguir otro. El confort del hogar parecia estar a punto de desaparecer por completo, y las razones para abandonar la mansion se acumulaban ahora con rapidez. CAPITULO VII LA VISITA A LA BOVEDA DE LOS BANNERWORTH Y SU DESAGRADABLE RESULTADO. EL MISTERIO. Henry y su hermano despertaron a Flora, y después de ponerse de acuerdo en que seria Sumamente imprudente comentarle nada sobre los sucesos de la noche, comenzaron a conversar con ella con tonos alentadores y amables. —Bueno, Flora —dijo Henry—, ves que esta noche has estado completamente tranquila. —He dormido mucho, querido Henry. —Si, y espero que haya sido placentero. —No he tenido ningun suefo, y me siento muy descansada ahora, y completamente bien otra Vez. —jGracias a Dios! —dijo George. —Si le dices a mama que estoy despierta, me levantaré con su ayuda. Los hermanos salieron de la habitaci6n, y comentaron entre si que era una sefial favorable que Flora no se opusiera a quedarse sola ahora, como lo habia hecho la manana anterior. —Se esta recuperando rapidamente, George —dijo Henry—. Si al menos pudiéramos persuadirnos de que todo este miedo pasara y que no volveremos a escuchar nada mas al respecto, podriamos volver a nuestra antigua condicion, relativamente feliz. —Creamoslo, Henry, que asi sera. —yY, sin embargo, George, no me sentiré satisfecho hasta que haga una visita. CONniluCEOOOlKS.€O