Penny Dreadfuls, 1875 · page 87 of 400
Varney El Vampiro — page 87: what you’re looking at
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extravagancias, los sucesivos jefes de la familia Bannerworth habian logrado reducir la propiedad familiar de tal manera que, cuando Ileg6 a manos de Henry Bannerworth, ésta tenia poco valor, por las numerosas cargas que la gravaban. El padre de Henry no habia sido una excepcion brillante a la regla general respecto al jefe de la familia. Si no era tan malo como muchos de sus antecesores, tal circunstancia se debia a la suposicion de que no era tan audaz, y a que los cambios en habitos, modales y leyes que habian tenido lugar en cien afos hacian que no fuera tan facil, incluso para un propietario terrateniente, eyercer de pequefo tirano. Para deshacerse de esos espiritus animales que habian llevado a muchos de sus predecesores a cometer crimenes flagrantes, habia recurrido al juego, y tras recaudar las sumas posibles sobre la propiedad que aun quedaba, naturalmente —y como cabria esperar— lo perdio todo. Fue hallado muerto un dia en el jardin de la casa, y a su lado estaba su cartera, en una de cuyas hojas, sobre la impresion del sello familiar, habia intentado escribir algo antes de su muerte, pues sostenia un lapiz firmemente en la mano. Lo mas probable es que se sintiera enfermo, y, deseando comunicar algo a su familia que pesaba sobre su mente, hubiera intentado hacerlo, pero se vio impedido por la Ilegada demasiado rapida de la mano de la muerte. En los dias previos a su fallecimiento, su conducta habia sido extremadamente misteriosa. Habia anunciado su intencion de abandonar Inglaterra para siempre, de vender la casa y los terrenos por lo que se pudiera obtener por encima de las sumas con que estaban hipotecados, y asi liberarse de todas las cargas. Pocas horas antes de ser encontrado muerto, pronuncio a Henry un singular discurso: —No te aflijas, Henry, porque la vieja casa que ha estado en nuestra familia tanto tiempo esté a punto de venderse. Ten la seguridad de que, si es la primera vez en mi vida, tengo razones sdlidas y fundamentadas para lo que estoy a punto de hacer. Podremos ir a otro pais y vivir alli como principes de la tierra. De donde sacar los medios para vivir como un principe, a menos que el sefor Bannerworth tuviera en mente a algun principe aleman, no lo sabia nadie; y su muerte repentina se llev6 consigo ese importante secreto. En la hoja de su cartera habia algunas palabras escritas, pero eran demasiado indistintas y ambiguas para conducir a algo concreto. Decian: —FE] dinero esta... Y luego un largo garabato del lapiz, que parecia causado por su muerte subita. Por supuesto, nada podia interpretarse de esas palabras, salvo como una contradiccion, como dijo el abogado de la familia, mas facetiosamente de lo que suele hablar un hombre de leyes; pues si hubiera escrito “El dinero no esta’, habria estado bastante cerca de la verdad. Sin embargo, con todos sus vicios, fue lamentado por sus hijos, quienes preferian recordarlo en su mejor aspecto antes que insistir en sus defectos. Por primera vez, dentro de la memoria de los hombres, el jefe de la familia Bannerworth era un caballero en todo el sentido de la palabra: valiente, generoso, muy educado y Ileno de muchas cualidades excelentes y nobles —tal era Henry, a quien hemos presentado a nuestros lectores en tan angustiosas circunstancias. Y ahora, decian las personas, que la propiedad familiar se habia disipado y perdido, se produciria un cambio, y los Bannerworth tendrian que dedicarse a algun oficio honorable CONniluCEOOOlKS.€O _~