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Penny Dreadfuls, 1875 · page 88 of 400

Varney El Vampiro — page 88: what you’re looking at

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Varney El Vampiro — page 88: Penny Dreadfuls, 1875

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para ganarse la vida, y entonces serian tan respetados como antes habian sido detestados y despreciados. De hecho, la posici6n de Henry era ahora sumamente precaria, pues uno de los actos asombrosamente inteligentes de su padre habia sido gravar la propiedad con reclamaciones abrumadoras, de modo que cuando Henry administrara la finca, su propio abogado dudaba casi de si era deseable hacerlo. No obstante, el apego a la vieja casa familiar habia inducido al joven a mantenerla mientras pudiera, a pesar de cualquier circunstancia adversa que eventualmente pudiera relacionarse con ella. Algunas semanas después, y solo tras el fallecimiento de su padre, cuando Henry ya tenia la posesion plena, recibi6 una oferta repentina y sumamente inesperada de un abogado en Londres, de quien no sabia nada, para comprar la casa y los terrenos, por encargo de un cliente suyo, a quien no menciono. La oferta era generosa y superaba el valor real del lugar. El abogado que habia Ilevado los asuntos de Henry desde la muerte de su padre le aconsejo sin duda alguna aceptarla; pero tras consultar con su madre, su hermana y George, todos resolvieron conservar su propia casa mientras pudieran, y, en consecuencia, Henry rechazo la oferta. Luego se le pidiO que dejara la propiedad en alquiler, fijando él mismo el precio de ocupacion; pero tampoco accedio a ello, y la negociaci6n se desvaneci6 por completo, dejando unicamente, en la mente de la familia, gran sorpresa ante la inusitada prisa de alguien, a quien no conocian, por hacerse con la propiedad a cualquier precio. Hubo otra circunstancia que, quiza, contribuyO de manera decisiva a reforzar el sentimiento de los Bannerworth de permanecer donde estaban. Dicha circunstancia ocurrio asi: un pariente de la familia, ya fallecido, y con él todos sus bienes, habia tenido, durante los Uultimos seis anos de su vida, la costumbre de enviar a Henry cien libras, con el fin expreso de permitirle a él, a su hermano George y a su hermana Flora realizar un pequefio viaje por el continente o por Inglaterra en otono. Un regalo mas aceptable, 0 con un proposito mas agradable para jOvenes, no se podia imaginar; y, gracias alos habitos tranquilos y prudentes de los tres, lograban recorrer largas distancias y ver mucho con la suma que les habia sido generosamente puesta a disposicion. En uno de esos viajes, por los montes de Italia, ocurri6 un incidente que puso la vida de Flora en grave peligro. Iban a caballo por un estrecho sendero de montafia, y al resbalar su caballo, ella cay6 por el borde de un precipicio. En un instante, un joven, desconocido para todo el grupo y que viajaba por la zona, se precipito al lugar y, gracias a su conocimiento y esfuerzos, lograron estar seguros de que su vida fue salvada. Le dijo que permaneciera quieta, la anim6 a esperar auxilio inmediato y, con gran esfuerzo personal y a enorme riesgo para si mismo, llego al borde del risco donde ella yacia, sosteniéndola hasta que los hermanos alcanzaron una casa cercana —a dos millas inglesas de distancia— y obtuvieron ayuda. Durante su ausencia se desat6 una tormenta terrible, y Flora sintio que, de no haber sido por él, habria sido arrojada al abismo, un vacio casi imposible de observar en su profundidad. Baste decir que fue rescatada, y aquel que, con tanta intrepidez, habia contribuido a salvarla, recibiO los mas sinceros y sentidos agradecimientos tanto de los hermanos como de ella misma. CONniluCEOOOlKS.€O _~