Penny Dreadfuls, 1875 · page 82 of 400
Varney El Vampiro — page 82: what you’re looking at
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Preparados entonces para cualquier eventualidad, dieron la vuelta completa a la casa, pero encontraron todos los cierres asegurados y todo lo mas tranquilo posible. —Supongamos que ahora inspeccionemos el parque fuera del muro del jardin —dio el senor Marchdale. Se acord6 hacerlo; pero antes de avanzar mucho, el sefor Marchdale dijo: —RHay una escalera apoyada en el muro; {no seria buena idea colocarla en el lugar exacto por donde el supuesto vampiro salto anoche y, desde una posicion mas elevada, examinar los prados abiertos? Podriamos descender por el otro lado si vemos algo sospechoso. —No esta mal —dijo el doctor—. {Lo hacemos’? —Por supuesto —dijo Henry; y llevaron la escalera, que se habia usado para podar los arboles, hacia el extremo del largo paseo por donde el vampiro, tras tantos intentos infructuosos, logro escapar de la propiedad. Luego avanzaron con rapidez por la larga avenida de Arboles hasta llegar al punto exacto, y colocaron la escalera lo mas cerca posible, justo donde Henry, la noche anterior y en su desconcierto, habia visto saltar la aparicion surgida de la tumba. —Podemos subir uno a uno —dijo Marchdale—-;; pero hay espacio suficiente para que todos nos sentemos en la cima del muro y hagamos nuestras observaciones. Asi lo hicieron, y en unos pocos minutos ocuparon su posiciOn sobre el muro; y, aunque la altura era minima, descubrieron que tenian una vista mucho mas extensa de la que habrian obtenido de cualquier otra manera. —Contemplar la belleza de una noche como esta —dijo el senor Chillingworth— compensa sobradamente haber venido hasta aqui. —yY quién sabe —observo Marchdale—,, tal vez ain veamos algo que arroje luz sobre nuestras actuales perplejidades. Dios sabe que daria todo lo que considero mio en el mundo por liberar a ti y a tu hermana, Henry Bannerworth, de los terribles efectos que los sucesos de anoche no pueden menos de causarles. —De eso estoy bien seguro, senor Marchdale —dijo Henry—. Si la felicidad mia y de mi familia dependiera de usted, seriamos realmente felices. —Esta usted callado, senor Chillingworth —observo Marchdale tras una breve pausa. —jSilencio! —dijo el semor Chillingworth—,, silencio, silencio. —jDios mio, qué oyes! —grit6 Henry. El doctor puso su mano sobre el brazo de Henry y dio: —Alli hay un joven tilo, a la derecha. —S1... SI. —Lleva tu mirada en linea horizontal, lo mas recta que puedas, hacia el bosque. Henry lo hizo, y de repente exclam6 sorprendido, sefalando un pequeno promontorio, que aun, debido a la cantidad de Arboles altos cercanos, permanecia parcialmente en sombra. —j{ Qué es eso? —pregunto. —Veo algo —dijo Marchdale—. ;Por Dios! Es una forma humana tendida alll. —Esta... como muerta. —({ Qué puede ser? —dijo Chillingworth. —Temo decirlo —respondi6 Marchdale—; pero a mis ojos, incluso a esta distancia, parece la forma de aquel a quien perseguimos anoche. —({El vampiro? conniclbooolkks (CO)