Penny Dreadfuls, 1875 · page 75 of 400
Varney El Vampiro — page 75: what you’re looking at
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—Lo imaginaba. —No es frecuente que un médico diga algo asi, ni suele ser prudente hacerlo, pero en este caso debo admitir que estoy muy desconcertado. Todo contradice mis nociones sobre asuntos de esta indole. —j{ Y qué piensa de esas heridas’? —No sé qué pensar. Me resultan completamente enigmaticas. — Pero no tienen realmente el aspecto de mordeduras? —En efecto, lo tienen. —Entonces, hasta ese punto, parecen confirmar la terrible suposicion que abriga la pobre Flora. —Hasta ese punto, ciertamente. No tengo la menor duda de que son mordeduras; pero no debemos apresurarnos a concluir que los dientes que las produjeron fueran humanos. Es un caso extrafo, y estoy seguro de que les causa gran inquietud, como también me la causa a mi; pero, como ya diye, no permitiré que mi juicio se someta a la supersticiOn temible y degradante que las circunstancias de esta historia parecerian justificar. —Ks, en efecto, una supersticion degradante. —A mi entender, su hermana parece hallarse bajo el efecto de algun narcotico. — {De veras? —Si; a menos que realmente haya perdido una cantidad considerable de sangre, y esa pérdida haya disminuido la accion del corazon lo bastante como para producir la languidez que ahora muestra tan evidentemente. —jQOyjala pudiera creer lo primero! Pero estoy seguro de que no ha tomado ningun Narcotico; ni siquiera podria hacerlo por error, pues no hay droga alguna de ese tipo en la casa. Ademas, no es en absoluto descuidada. Estoy completamente convencido de que no lo ha hecho. —Entonces estoy verdaderamente desconcertado, mi joven amigo —dijo el doctor—, y solo puedo decir que habria dado gustoso la mitad de lo que poseo por ver a la figura que ustedes vieron anoche. —({ Qué habria hecho usted”? —No la habria perdido de vista ni por todo el oro del mundo. —Le habria helado la sangre de horror. Su rostro era espantoso. —Y aun asi, la habria seguido adonde quisiera llevarme. —QOyala hubiera estado usted aqui. —QOyjala lo hubiera estado. Si creyera que hay la menor posibilidad de otra visita, vendria y esperaria con paciencia todas las noches durante un mes. —No sabria decirlo —respondi6 Henry—. Esta noche pienso velar junto a mi hermana, y creo que nuestro amigo el senor Marchdale compartira conmigo la guardia. El senor Chillingworth parecio por unos instantes sumido en sus pensamientos, y luego, de pronto, como si hallara imposible llegar a una conclusion razonable sobre el asunto —o tal vez habiendo Ilegado a una que preferia guardarse para si—, dijo: —Bueno, bueno, dejemos el asunto por ahora tal como esta. El tiempo quiza logre arrojar algo de luz sobre su desarrollo; pero hasta el momento jamas me he encontrado con un misterio tan evidente, ni con un caso en que el calculo humano se viera tan completamente frustrado. —Ni yo... ni yo —replicé Henry. —Le enviaré algunos medicamentos que creo seran utiles para Flora, y puede contar con verme manana a las diez en punto. CONniluCEOOOlKS.€O