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Penny Dreadfuls, 1875 · page 74 of 400

Varney El Vampiro — page 74: what you’re looking at

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Varney El Vampiro — page 74: Penny Dreadfuls, 1875

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Machine-transcribed from the original scan — historical spelling and the odd misread are preserved.

—jQOjala hubiera sido un suefio... ojala hubiera sido un sueno! jOh, si alguien pudiera convencerme de que fue un sueno! —Bien, {quieres contarme qué fue? —Si, senor: fue un vampiro. El senor Chillingworth mir6 a Henry y respondio a las palabras de Flora: — Supongo que eso no es, después de todo, mas que otro nombre para una pesadilla, verdad, Flora? —jNo... no... no! —(Insiste usted, entonces, en creer algo tan absurdo, senorita Bannerworth? —({ Qué puedo decir ante la evidencia de mis propios sentidos? —replico ella—. Yo lo vi, Henry lo vio, George lo vio, el sehor Marchdale, mi madre... todos lo vimos. No podriamos haber sido todos victimas, al mismo tiempo, de la misma ilusion. —Hablas con mucha debilidad. —NMe siento muy débil y enferma. —yYa lo creo. { Y qué herida es esa en tu cuello? Una expresion salvaje cruz6 el rostro de Flora; los musculos se _ crisparon espasmodicamente, acompanados de un estremecimiento, como si un subito escalofrio recorriera toda su sangre, y dijo: —Es la marca que dejaron los dientes del vampiro. Una sonrisa forzada aparecio en el rostro del senor Chillingworth. —Levante la persiana, senor Henry —dijo—, y déjeme examinar esa pequefia herida a la que su hermana da un significado tan extraordinario. La persiana fue levantada, y una fuerte luz inundo la habitacion. Durante dos minutos completos el sefor Chillingworth examino atentamente las dos pequefas heridas en el cuello de Flora. Saco de su bolsillo una potente lupa y las observo a través de ella; cuando termino su examen, dijo: —Son heridas muy leves, en verdad. — {Pero cé6mo fueron causadas? —pregunto Henry. —Por algun insecto, diria yo, que probablemente —siendo esta la estaciOn en que abundan muchos insectos— haya entrado volando por la ventana. —Sé cual es el motivo —dijo Flora— que inspira todas esas explicaciones: es un motivo bondadoso, y yo deberia ser la ultima en disgustarme por ello; pero lo que he visto, nada puede hacerme creer que no lo vi, a menos que esté, como alguna vez he lIlegado a pensar, realmente loca. —({Como te sientes ahora, en general? —RMuy mal; y a veces me invade un extrafo sopor. Incluso ahora lo siento. Se recost6 sobre las almohadas mientras hablaba y cerr6 los ojos con un profundo suspiro. El senor Chillingworth hizo un gesto a Henry para que saliera con él de la habitacion, pero este habia prometido permanecer junto a Flora; y como la senora Bannerworth habia salido porque no podia dominar su emocion, toc6 la campanilla y pidid que su madre volviera. Asi lo hizo, y entonces Henry baj6 con el médico, deseoso de conocer su opinion. Apenas quedaron solos en la antigua habitaci6n conocida como el cuarto de roble, Henry se volvi0 hacia el senor Chillingworth y dijo: —Y bien, sefior, {cual es su sincera opinion? Ha visto usted a mi hermana y esas extranas e indudables pruebas de que algo anda mal. —Asi es —respondio el médico—,, y para serle completamente franco, senor Henry, estoy Sumamente perplejo. CONniluCEOOOlKS.€O _~