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Penny Dreadfuls, 1875 · page 67 of 400

Varney El Vampiro — page 67: what you’re looking at

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Varney El Vampiro — page 67: Penny Dreadfuls, 1875

A restored page from Penny Dreadfuls, 1875. Page through the whole issue in the reader above.

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Machine-transcribed from the original scan — historical spelling and the odd misread are preserved.

—RHay una explicacion espantosa, horrible para todo ello; una que cada detalle parece reforzar, una que tiemblo al nombrar ahora, aunque ayer a esta misma hora me habria reido de ella. — {De verdad? —Asi es. No digas a nadie lo que voy a revelarte. Que esta terrible sospecha quede entre nosotros dos, Henry Bannerworth. —Estoy... estoy asombrado. —jMe lo prometes? —({ Qué cosa? —Que no repetiras mi opinion a nadie. —Te lo prometo, por mi honor. El senor Marchdale se levantd, fue hasta la puerta y miro al exterior para asegurarse de que nadie los escuchaba. Comprobado que estaban completamente solos, regres6, y acercando su silla a la de Henry, dijo: —Henry, {nunca has oido hablar de una extrafia y espantosa supersticioOn que, en algunos paises, es muy comun, segun la cual existen seres que nunca mueren? —jNunca mueren’? —Nunca. En una palabra, Henry, jnunca has oido hablar de... —temo pronunciar la palabra... —Dila. jPor el Dios del cielo, déjame oirla! —Un vampiro. Henry se puso de pie de un salto. Todo su cuerpo temblo de emocion; el sudor le cubria la frente mientras, con voz ronca y extrafia, repetia: —j{Un vampiro? —Asi es. Uno que renueva su espantosa existencia con sangre humana; uno que no come ni bebe como los demas hombres: un vampiro. Henry cayO nuevamente en su asiento y dejO escapar un profundo gemido de angustia insoportable. —yYo podria hacer eco de ese gemido —dijo Marchdale—, pero estoy tan confundido que no sé qué pensar. —jDios mio... Dios mio! —No te rindas tan pronto a creer en una suposicion tan horrible, te lo ruego. —j{Creer en ello? —exclamo Henry, poniéndose de pie y alzando una mano sobre su cabeza—. jNo! Por el cielo y por el gran Dios que reina alli arriba, no aceptaré con facilidad algo tan espantoso y monstruoso. —Aplaudo tu sentir, Henry. Yo tampoco me entregaria de buena gana a una creencia tan terrible: es demasiado horrible. Solo te he dicho lo que tu mismo viste que pesaba sobre mi mente. Seguramente has oido hablar antes de tales cosas. —Si... si, lo he oido. —Entonces me asombra mucho que esa suposicion no se te haya ocurrido a ti, Henry. —No lo hizo... no lo hizo, Marchdale. Fue... fue demasiado horrible, supongo, para hallar un refugio en mi corazon. jOh, Flora, Flora! Si esa idea espantosa Ilegara a cruzar por tu mente, la razOn, estoy seguro, no podria sostenerte contra ella. —QQue nadie se atreva a insinuarselo, Henry. No querria que se mencionara ante ella por nada del mundo. —Ni yo... ni yo. ;Dios mio! Me estremezco solo de pensarlo... de la mera posibilidad; pero no, no hay posibilidad, no puede haberla. No lo creeré. CONniluCEOOOlKS.€O