Penny Dreadfuls, 1875 · page 364 of 400
Varney El Vampiro — page 364: what you’re looking at
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—Ya, cierra la boca —dijo uno; no queremos tus tonterias. { Ves ahora alguna diferencia en el rostro del cadaver respecto a como estaba hace unos dias? —Pues... no sé; de algun modo, no se ve tan raro. — {Se ve mas fresco? —Bueno... de una forma u otra, ahora que lo dices, es muy extrafo, pero Si. —Suficiente —exclamo el hombre que lo habia interrogado, con gran excitaci6n—. Vecinos, {vamos a permitir que nuestros esposas y nuestros hijos mueran de susto por culpa de vampiros? —jNo, no! —grit6 todo el mundo. — {No es este, entonces, uno de esos seres espantosos? —jSi, si! {Qué hay que hacer’? —Clavarle una estaca en el cuerpo y asi impedir cualquier posibilidad de que vuelva a la vida. Era una proposicion terrible; incluso quienes mas sentian el asunto y estaban mas asustados retrocedieron ante la idea de Ilevarla a cabo. Otros, en cambio, la aplaudieron, aunque decidieron, en su interior, mantenerse bien lejos de la ejecucion del trabajo. Querian tener la seguridad de que tal procedimiento se habia practicado sobre el supuesto vampiro, pero sin quedar implicados en tan espantoso acto. Nada resultaba mas facil que conseguir una estaca del jardin detras de la propiedad; pero una cosa era tener a mano los medios para ejecutar semejante propuesta, y otra muy distinta, hacerlo realmente. Para honra de la naturaleza humana, lamentamos que incluso entonces —cuando la civilizacion y la educaciOn popular no habian avanzado tanto como en nuestros dias— se llegara siquiera a considerar una propuesta asi; pero asi fue. Y justo cuando se dio la alarma de que un grupo de soldados habia Ilegado a la posada y tomado la entrada para arrestar a los alborotadores, ya habian conseguido una estaca gruesa de seto, y todo estaba listo para perpetrar el acto horrible. Incluso entonces, quienes estaban en la habitacion —pues estaban razonablemente sobrios— probablemente habrian rechazado ejecutar un acto tan espantoso; pero la entrada de un grupo de militares en la parte baja de la taberna impuls6 a quienes se habian excedido con las bebidas fuertes a subir corriendo, con la esperanza de librarse de la acusacion de hurto menor si lograban mezclarse con los que participaban en el alboroto. Esas personas, enfurecidas por el alcohol, eran capaces de cualquier cosa, y los mas sobrios cedieron gustosamente a ellos la desagradable tarea de volver totalmente inofensivo al supuesto vampiro, clavandole una estaca de seto a través del cuerpo. Se creia comunmente que tal procedimiento infligia tanto dafo fisico que hacia imposible cualquier resurreccion. Los gritos de alarma desde abajo, unidos a los de aquellos alborotadores enloquecidos, produjeron una escena de espantosa confusidn. No podemos —porque nos repugna la tarea— describir en detalle la atrocidad que se cometi6 contra el cadaver; baste decir que dos o tres, enajenados por la bebida e incitados por otros, hundieron la estaca en el cuerpo y la dejaron alli, un espectaculo nauseabundo y horrible para quien posara los ojos sobre él. Con tal violencia se cometio el acto, que el fondo del ataud fue perforado por la estaca, de modo que el cadaver quedo literalmente clavado a su ultima morada terrenal. Algunos aseguraron que, en ese momento, se oyO un gemido audible del muerto, y que provenia de la extinci6n del resto de vida que quedaba en él —por ser un vampiro—, vida CONniluCEOOOlKS.€O _~