Penny Dreadfuls, 1875 · page 355 of 400
Varney El Vampiro — page 355: what you’re looking at
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—jPor todos mis tablones! —Tu sabras qué haces con tus tablones. —j{ Y no me vas a dejar? —Claro que no. —REntonces ven aqui. Jack quiza esperaba una recompensa, porque se acerco con rapidez. —Toma —djjo el almirante, descargandole el baston sobre los hombros—. Es tu paga del ultimo mes; no la gastes toda de una vez. —jBueno, estoy maldito! —dijo Jack—. ;Quién lo hubiera imaginado? Se esta poniendo erunon de verdad. En fin, tendré que pensarlo y ver c6mo devolverle el golpe... Me debe una por esto. Digo, almirante... —{ Y ahora qué, grandul6n’? —Nada. Piensa en eso —y se alej6 Jack, no del todo satisfecho, pero al menos sintiendo que habia mostrado cierta intencion de contraataque. En cuanto al almirante, consider6 que el bastonazo —nada suave, por cierto— era un ajuste de cuentas justo y equitativo, y como ademas habia quedado duefio de la situacion, se sintid plenamente satisfecho. Estas ultimas palabras que el almirante habia dirigido a Henry lo impulsaron aun mas a acelerar su partida de Bannerworth Hall. Se marcho en cuanto comenzo la discusi6n entre Jack Pringle y el almirante, pues habia presenciado suficientes disputas verbales entre esos dos personajes para saber que ninguno decia nada realmente ofensivo, y que, lejos de cualquier rencor, no eran sino una especie de pugilato amistoso que ambos disfrutaban enormemente. Henry se dirigi6 directamente a Flora y le dijo: —Ya que todos coincidimos en la necesidad —o, cuando menos, en la conveniencila— de abandonar la casa, creo, hermana, que cuanto antes Ilevemos a cabo esa decision, mejor y mas llevadero sera para todos. {Crees que podrias marcharte tan pronto como manana? —(jManana? Eso si que es pronto. —Lo admito; pero el almirante Bell me asegura que tendra todo dispuesto, y un lugar preparado para que vayamos para entonces. — Seria posible salir de una casa como esta tan deprisa? —Si, hermana. Si miras a tu alrededor, veras que gran parte de las comodidades que disfrutas aqui forman parte de la estructura misma de la mansion y no son trasladables a voluntad. Lo que realmente tenemos que llevarnos es muy poco. La necesidad urgente de dinero durante la vida de nuestro padre lo llev6, como recordaras, en distintas ocasiones, a desprenderse de muchas cosas utiles y ornamentales que habia en el Hall. Recordaras que rara vez regresabamos de esos pequenos viajes al continente —tan agradables para nosotros— sin encontrar que algun objeto familiar habia desaparecido; y, al preguntar por él, descubriamos que habia sido convertido en dinero para cubrir alguna demanda especialmente apremiante. —Ks cierto, hermano; lo recuerdo bien. —De modo que, en conjunto, hermana, hay poco que trasladar. —Bien, bien, asi sera. Prepararé a nuestra madre para este paso tan repentino. Créeme: mi corazon acompania esta decisiOn; y puesto que una serie de circunstancias adversas nos obliga a abandonar este hogar, que en otro tiempo estuvo Ileno de buenos recuerdos, es, sin duda —como dices— mucho mejor que el acto se Ileve a cabo de inmediato, antes que dejarlo suspendido sobre nuestras mentes como una amenaza constante. CONniluCEOOOlKS.€O _~