Penny Dreadfuls, 1875 · page 351 of 400
Varney El Vampiro — page 351: what you’re looking at
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y se los advierto de antemano, para que luego no digan que no sabian y que los agarré por sorpresa. La multitud lo miro, sin saber qué pensaba hacer. —jUna! jdos! jtres! —conto, y lanzo el ladrillo al aire a una altura enorme, gritando—: jCabezas! El gentio se dispers6 por completo, y el ladrillo cay6 justo en medio de un circulo gigantesco. —Ahi estan otra vez —dijo Dick—. ; Vaya panda mas bonita! —j Qué divertido! —dijo el muchacho—. Es un atatid estupendo, este, Dick —y se recost6 dentro del ultimo lecho del carnicero—. Nunca habia estado en un ataud... es bastante comodo. —Si que eres de los mios —dijo Dick—. Tienes una curiosidad que no te cabe en el cuerpo; un dia vas a meter la cabeza en algun agujero y no vas a poder sacarla, y yo te voy a ver patalear. jChist! Quédate quieto, no digas nada. —Muy bien —dijo el chico—. {Qué hago’? —Da un aullido y un chillido cuando todos vuelvan. —jClaro que si! —dijo el muchacho—. Pon la tapa. —Eso es —dijo Dick—. Te juro que voy a adoptarte y ensenarte el noble arte de no hacer nada. —Escuchenme, buena gente —anadi6 Dick—. De verdad tengo algo que decirles. Ante ese anuncio, la gente volvi0 a reunirse lentamente alrededor de la tumba. —Escuchen —dijo Dick con solemnidad—. Me parece que aqui hay algo tremendo en marcha. —Si, si lo hay —respondieron varios de los que estaban mas cerca. —No va a pasar mucho tiempo antes de que todos ustedes se Ileven una sorpresa de mil demonios. Pero les ruego que no me acusen de tener nada que ver, siempre y cuando les diga todo lo que sé. —No, Dick, no te acusaremos. No, no, no. —Bien; escuchen entonces. No sé nada. Pero les diré lo que pienso, y eso ya es bastante. No creo que este ladrillo sea el carnicero; pero creo que, cuando menos lo esperen... silencio, acérquense un poco mas. —Si, si, estamos mas cerca. —Pues digo que, cuando menos lo esperen, y cuando ni se les pase por la cabeza, oiran algo de mi viejo amigo, que en paz descanse, que los va a dejar boquiabiertos. Dick hizo una pausa y dio una leve patada al atatid, senal para que el muchacho empezara su parte de la funcion. El ingenioso joven solt6 un aullido tan espantoso dentro de aquel receptaculo de difuntos, que hasta el mismo Dick dio un brinco: el sonido era verdaderamente de otro mundo. Pero si en él caus impresi0n, imagina en los que no lo esperaban. Durante unos segundos quedaron paralizados, y luego fue el chico quien se asust6: el alarido colectivo de horror que subio de tantas gargantas a la vez fue realmente alarmante. Aquel chiste de Dick fue definitivo, porque, antes de que transcurrieran tres minutos, el cementerio estaba completamente vacio, excepto por él y el muchacho que habia actuado tan bien dentro del atatd. —Sal —dijo Dick—. Ya esta bien; por fin los enganamos. Y te aseguro que no van a tener ganas de volver por aqui en mucho tiempo. Guarda el secreto, o alguien va a querer darte una paliza por esto. No creo que te disguste un poco de diversion, y si te quedas callado, CONniluCEOOOlKS.€O