ComicBooks.com Register / Loginit's free!

Penny Dreadfuls, 1875 · page 350 of 400

Varney El Vampiro — page 350: what you’re looking at

📖 Open the full issue in the page-flip reader →
Varney El Vampiro — page 350: Penny Dreadfuls, 1875

A restored page from Penny Dreadfuls, 1875. Page through the whole issue in the reader above.

📄 Transcribed text from this page (OCR, searchable)

Machine-transcribed from the original scan — historical spelling and the odd misread are preserved.

Bien podrian haberse ahorrado el esfuerzo, porque el ataid estaba vacio: no habia ningun carnicero muerto, ni rastro de que lo hubiera habido, ni siquiera las mortajas. Lo Unico dentro del receptaculo de los muertos era un ladrillo. El asombro de Dick era tan grande que abria los ojos y la boca a la vez, de tal modo que era dudoso cuando alcanzarian el limite de estiramiento. Luego tomo el ladrillo, lo mir6 con curiosidad, lo gir6 una y otra vez, examino los extremos y los lados con ojo critico y, por fin, dijo: —Vaya, estoy atonito. Aqui hay una transmogrificacion: se ha convertido en un bendito ladrillo... jcaray, esto si que es una curiosidad! —Pero no querras decir que ese es el carnicero, Dick —dijo el muchacho. Dick extendio la mano y le dio un golpecito en la cabeza con el ladrillo. —jAhi tienes! Eso es lo que yo llamo demostracion ocular. {Lo crees ahora, infiel bendito? {Qué hay mas natural? Era un auténtico ladrillo cuando estaba vivo, y se ha vuelto ladrillo ahora que esta muerto. —Damelo, Dick —dijo el muchacho—. Me gustaria tener ese ladrillo, solo por diversion. —Te quiero ver convertido en una teja primero. No voy a desprenderme de esto; cuanto mas lo miro, mas sentido le encuentro. Esta empezando a parecerse de una forma extraordinaria, maldita sea si no es asi. Para entonces la perplejidad de la multitud se habia disipado; al no tener un carnicero muerto que mirar, se sintieron agraviados. Y, de alguna manera, Dick, pese a todo lo que habia hecho por ellos, empezo a ser visto como un titiritero que habia prometido un espectaculo sensacional y habia decepcionado a su publico. El primer aviso que recibio de la venganza popular fue una piedra que le arrojaron, pero los ojos de Dick estaban puestos justo en el sujeto que la lanz6. Lo agarro del cuello en un segundo y le dio un bofeton en la cabeza que le nublo las ideas por una semana. —Oigan —erit6 entonces, con voz fuerte—, no se metan conmigo; eso no va a prosperar. Aqui hay algo que no cuadra y, como uno de ustedes, estoy tan interesado como cualquiera en averiguar qué es. Parece que hay algo de verdad en todo esto; nuestro viejo amigo, el carnicero, no esta en su tumba... jdonde esta entonces? La multitud se mir6 unos a otros; nadie intent6 responder. —Pues claro que es el vampiro —dijo Dick—, y pueden esperar verlo entrar por la ventana de sus dormitorios, de a uno por vez, con un estallido, y agarrarlos como un millon y medio de sanguijuelas juntas. Hubo una exclamacion general de horror, y Dick continuo: —DM<as les vale irse a casa. Yo no voy a participar en levantar mas atatides; esto ya es demasiado para mi. Ustedes hagan lo que quieran. —jSaquenlos todos! —grit6 una voz—. jSaquenlos todos! Vamos a ver cuantos vampiros hay en el cementerio. —Bueno, no es asunto mio —dijo Dick—, pero yo no lo haria, si fuera ustedes. —Puedes apostar que Dick sabe algo —dijo uno—, 0 no estaria tan tranquilo. —jAh, tirenlo abajo! —dijo el hombre que habia recibido el bofeton en la oreja—. Capaz que él mismo es un vampiro. La multitud avanz6 unos pasos hacia él, pero Dick se mantuvo firme, y todos volvieron a detenerse. — Vaya, si que son una panda de cobardes —dijo—. Como estan decepcionados, quieren desquitarse conmigo. Les voy a demostrar lo poco que hace falta para asustarlos otra vez, _~ CONniluCEOOOlKS.€O