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Penny Dreadfuls, 1875 · page 335 of 400

Varney El Vampiro — page 335: what you’re looking at

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Varney El Vampiro — page 335: Penny Dreadfuls, 1875

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disipen las brumas que hoy envuelven nuestras vidas y nuestra fortuna, revelaran un paisaje lleno de belleza, cuyo porvenir no conocera mas angustias. —Si, hermano —exclamo Flora con entusiasmo—-; al final, todo esto puede no ser mas que una prueba, dolorosa mientras dure, si, pero que quiza sirva para que el futuro se vuelva mas luminoso y hermoso. El cielo puede tener atin reservada para nosotros una gran dicha, que nazca, clara y decididamente, de estas desdichas. —QOyjala sea asi, y que siempre podamos ahuyentar la desesperaci6n con esa clase de esperanzas. Apoyate en mi brazo, Flora; conmigo estas a salvo. Ven, querida, y prueba la dulzura del aire de la manana. Habia ahora en el modo de hablar de Henry Bannerworth una esperanza que Flora no habia escuchado en muchos meses, y se levant6 con ansias de acompanarlo al jardin, que resplandecia bajo la belleza del sol, pues el dia habia resultado mucho mas benigno de lo que la mafiana temprana habia prometido. —Flora —dijo Henry, cuando ya habian dado algunos paseos de un lado a otro—, pese a todo lo ocurrido, no hay forma de convencer al senor Chillingworth de que sir Francis Varney es realmente aquello que a nosotros nos parece. — {De veras? —Asi es. Frente a todas las pruebas, no quiere creer en vampiros, ni que Varney sea otra cosa que un simple mortal como nosotros, con pensamientos, talentos, afectos y modos de vida semejantes, y sin ningun poder especial para hacer dano. —jOjala pudiera pensar yo lo mismo! —Y yo también. Pero, lamentablemente, tenemos demasiadas pruebas, demasiado concluyentes, para sostener lo contrario. —tLas tenemos, hermano. —yY aunque respetamos la fuerza de animo de nuestro amigo, que ni siquiera al borde mismo de la evidencia quiere ceder ante lo que parecen hechos incontestables, nosotros no podemos ser tan tozudos y debemos admitir lo que ya sabemos. — {No tienes dudas, hermano’ —DMuy a mi pesar debo confesar que me veo obligado a considerar a Varney como algo mas que un mortal. —Debe de serlo. —yY ahora, hermana, antes de abandonar este lugar que ha sido nuestro hogar desde la infancia, pensemos si existe alguna posible justificacion para esa idea del senor Chillingworth: que sir Francis Varney quiere poseer esta casa con algun proposito mas perjudicial para nuestra paz y prosperidad que cualquiera de los que haya intentado hasta ahora. — El opina eso? —Asi es. —KEs muy extrano. —Si, Flora; parece deducir de todas las circunstancias nada mas que un deseo incontenible, por parte de sir Francis Varney, de convertirse en el inquilino de Bannerworth Hall. —Sin duda quiere poseerla. —Si; pero dime, hermana, jpuedes imaginar, siquiera forzando la fantasia, algun motivo para semejante ansiedad aparte del que él mismo alega? —QQue simplemente le gustan las casas antiguas. —Exactamente. Ese es el Unico motivo que admite. El cielo sabra si es verdadero. CONniluCEOOOlKS.€O _~