Penny Dreadfuls, 1875 · page 327 of 400
Varney El Vampiro — page 327: what you’re looking at
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—jAy, Dios! —dio el hombre—. {Qué quiere decir? ;Quién es usted? ;Donde estoy” i. Qué ha pasado? El viejo maestro Fowler, el gordo coronador, me caeré encima ahora. '” — Has atrapado algo? —djijo Jack. —( Atrapar algo’? —Si, {no estabas pescando anguilas? —jMaldita sea! —Bueno, es extrano; hay gente que no puede ir a pescar sin enfadarse. Haz lo que quieras; no me meteré —y Jack se alejo. El hombre se limpi6 el barro de los ojos como pudo y miro tras él, cada vez mas convencido de que Jack era la causa de su desgracia mortal; pero, de un modo u otro, su bafo en aquel agua nada limpida habia enfriado muchisimo su valentia. Echo una mirada desesperada a su ropa, hecha un desastre, y otra a los ultimos rezagados que corrian tras sir Francis Varney por los campos; juzgo prudente volver a su casa lo mas rapido posible para librarse de las desagradables consecuencias de una aventura que habia sido para él todo menos auspiciosa 0 agradable. El senor Chillingworth, movido por el impulso de estar presente si sir Francis Varney era alcanzado, y con la esperanza de salvarlo de la violencia personal, habia seguido a los mas adelantados de los alborotadores en el bosque. Pero le result6 completamente imposible sostener semejante persecucion por los campos detras de Varney. Su fisico no estaba en absoluto preparado para continuar una carrera asi y, con gran renuencia, se vio obligado a desistir. Mientras se abria paso por las intrincadas zonas del bosque, lo habian estorbado seriamente los matorrales espesos y habia tropezado con varios charcos fangosos, cuyos interiores habia conocido mucho mas de cerca de lo que convenia a su apariencia 0 a su comodidad. El temperamento del doctor, por lo general muy equilibrado, termino alterandose con tantos contratiempos, y no pudo evitar lanzar una exclamacion amarga contra su imprudencia por haber permitido que su esposa conociera un secreto que no le pertenecia, creando asi una circunstancia imprevista cuyo desenlace podia ser desastroso. Cansado y casi exhausto por los esfuerzos que ya habia hecho, salio finalmente del bosque hacia el lugar donde Henry Bannerworth y sus amigos estaban conversando. El aspecto agotado del cirujano bastaba para indicar los problemas y contratiempos que habia atravesado, y Henry expres6 algunas palabras de simpatia, a lo que él respondio: —Mi joven amigo, me lo merezco todo. No tengo a nadie mas que a mi propia indiscrecion que agradecer por todo el tumulto y el alboroto que ha surgido esta manana. — {Pero a qué posible causa podemos atribuir semejante atropello? —Reprochéme cuanto quieras. Me lo merezco. Uno puede charlar de sus propios secretos si le gusta, pero debe ser cuidadoso con los de los demas. Confié el tuyo a otra persona y estoy justamente castigado. —Basta —dijo Henry—. No hablemos mas de eso, sefior Chillingworth. Lo hecho, hecho esta, y sera mejor emplear el tiempo pensando en cOmo sacar el mejor provecho de la situaciOn actual que lamentandonos inttilmente de sus causas. ;Qué debemos hacer? —No lo sé. {Has peleado el duelo’? —Si; y como ves, sin dafio alguno. —Demos gracias al cielo por eso. ! Senor Fowler: El gordo coronador es una personificacion de la muerte en inglés medio; coronador se refiere a un forense (OED). CONniluCEOOOlKS.€O