Penny Dreadfuls, 1875 · page 324 of 400
Varney El Vampiro — page 324: what you’re looking at
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—i Y eso es todo lo que tienes que decir, zopenco, cuando ves a tu almirante en peligro? Mejor ve y negocia con el enemigo de una vez. —Esto es realmente serio —dijo Henry—. Gritan por Varney. {Habra sido tan insensato el senor Chillingworth como para usar este método para detener el duelo? —Imposible —dijo Marchdale—. Si ésa hubiera sido su intencion, podria haberlo hecho discretamente, mediante las autoridades civiles. —jPor todos los cielos! —-exclamo el almirante—. Si es que existen esas autoridades civiles; hablan de destrozar a alguien. {Qué dicen, Jack? Ya no oigo tan bien como antes. — Siempre estuvo un poco sordo —dijo Jack. —{ Qué? —QQue siempre estuvo un poco sordo, digo. —jPanda de embusteros holgazanes! ;Como te atreves a decir eso”? —Porque asi era. —jMaldito bribon traficante de esclavos! —jPor el amor del cielo, no discutan ahora! —dijo Henry—. En un momento estaremos rodeados. Vamos, senor Marchdale, vayamos a hablar con esa gente y averiguar qué ha provocado tanta indignacion. —De acuerdo —dijo Marchdale. Ambos avanzaron a paso rapido para encontrarse con la multitud que se aproximaba. La turba, que ya habia llegado a poca distancia del pequeno grupo que esperaba, era de lo mas heterogénea y, en otras circunstancias, su aspecto habria producido una risa considerable. Hombres y mujeres se mezclaban sin distincion y, en los gritos, las mujeres —s1 tal cosa era posible— superaban a los hombres tanto en estridencia como en energia. Cada persona llevaba algun tipo de arma improvisada para defenderse: mayales, guadanas, hoces, garrotes, etc.; y esa forma de armarse les daba un aspecto imponente; mientras que la pasion que la supersticion habia despertado se dibujaba claramente en sus rostros inflamados. Su furia, ademas, se habia intensificado por la frustracion, y avanzaban ahora con una rabia contenida. El avance sereno y firme de Henry y el sefor Marchdale parecio frenar un poco a la multitud, que se detuvo a parlamentar junto a un seto que los separaba del prado donde se habia librado el duelo. —Parece que vienen hacia nosotros —dijo Henry—. {Me buscan a mi 0 a alguno de mis amigos? Y si es asi, {con qué fin? Senor Chillingworth, por el amor del cielo, explique la causa de este tumulto. Usted parece estar al frente de él. —Parezco estar —dijo el sefor Chillingworth—, sin estarlo. No lo buscan a usted ni a ninguno de sus amigos. —j{A quién, entonces? —A sir Francis Varney —respondio al instante. —j{En serio? ~Y qué ha hecho para provocar la indignacion popular? De agravios privados puedo acusarlo, pero no deseo que una multitud se haga cargo de mi causa ni que vengue mis querellas. —Senor Bannerworth, se ha sabido, por mi indiscrecion, que se sospecha que sir Francis Varney es un vampiro. —jEs asi? —jHurra! —egrit6 la multitud—. j; Abajo el vampiro! j;Hurra! ;Donde esta? j Abajo con él! CONniluCEOOOlKS.€O