ComicBooks.com Register / Loginit's free!

Penny Dreadfuls, 1875 · page 313 of 400

Varney El Vampiro — page 313: what you’re looking at

📖 Open the full issue in the page-flip reader →
Varney El Vampiro — page 313: Penny Dreadfuls, 1875

A restored page from Penny Dreadfuls, 1875. Page through the whole issue in the reader above.

📄 Transcribed text from this page (OCR, searchable)

Machine-transcribed from the original scan — historical spelling and the odd misread are preserved.

Es imposible que, en tales circunstancias, el mas valiente y sereno de los hombres no sintiera un leve temblor o una cierta inquietud; y aunque podemos afirmar con justicia que Henry Bannerworth era tan verdaderamente valiente como cualquier hombre cristiano de recto sentir podria desear ser, no dejaba de ocurrir que, al encontrarse quiza a un cabello de distancia de la eternidad, un extraho mundo de sensaciones y emociones hallara refugio en su corazon, y no podia mirar sin conmocion el porvenir que, por lo que él sabia, podia estar tan cercano. No era que temiera a la muerte, sino que contemplaba con la debida gravedad un cambio tan solemne como el paso de este mundo al otro; y por ello su rostro estaba palido y mostraba toda la emoci6n que realmente sentia. Tal era el aspecto y el porte de un hombre valiente, pero no temerario; mientras que sir Francis Varney, por su parte, parecia, ahora que el duelo habia comenzado de manera formal, considerar todo aquello y sus circunstancias con una especie de satisfaccion socarrona, como Si estuviera mas divertido que comprometido personalmente. Esto resultaba tanto mas extraordinario después de los intentos que habia hecho por evitar el combate y constituia, en todo caso, una prueba suficiente de que la cobardia no habia sido su motivo principal al intentarlo. El almirante, que estaba a su altura, no podia ver la expresiOn que llevaba en el rostro, o, de haber podido, no habria quedado muy complacido; pero los demas si la vieron, y encontraron algo indescriptiblemente desagradable en aquel gesto entre sonriente y satisfecho con el que el vampiro parecia contemplar el desarrollo de la escena. —Maldito sea —murmur6é Marchdale a Henry—-; cualquiera diria que esta encantado, en lugar de disgustado, como imaginabamos, con lo que esta sucediendo. Mira como se rie. —No importa —dijo Henry—. Adopte el semblante que quiera, para mi es lo mismo; y, a cielo por testigo, declaro que, si no me creyera justificado en hacerlo, no levantaria la mano contra este hombre. —No puede haber duda alguna respecto a tu justificacion. Enfréntalo, y que el cielo te proteja. —Ameén. El almirante debia dar la orden de fuego y, ahora, él y Marchdale, habiéndose apartado lo suficiente hacia un costado como para no correr peligro por un tiro perdido, comenzaron a repetir la sefal. —(Listos, caballeros?... uno. Se miraron con severidad y cada uno empufi su pistola. —Dos. Sir Francis Varney sonrio y mir6 en torno como si el asunto fuera de lo mas trivial. —Tres. Varney parecia estudiar el cielo mas que atender al duelo. —jFuego! —erito el almirante, y solo un disparo resono. Era el de la pistola de Henry. Todas las miradas se dirigieron a sir Francis Varney, quien evidentemente habia reservado su tiro, con qué proposito no podia imaginarse, a menos que fuera uno asesino: tomarse mas tiempo para apuntar a Henry con mayor precision. Sir Francis, sin embargo, no mostraba prisa; sonri6, de forma significativa, y elev6 el arma poco a poco. — {Ha oido la orden, sir Francis? La di lo bastante fuerte, estoy seguro. Nunca hablé con mas claridad en mi vida. { Verdad, Jack? —Si, muchas veces —dijo Jack Pringle—; {para qué hace esas preguntas? Usted sabe que ha hablado claro suficientes veces cuando queria grog. CONniluCEOOOlKS.€O _~