Penny Dreadfuls, 1875 · page 302 of 400
Varney El Vampiro — page 302: what you’re looking at
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—Estoy de acuerdo con todo lo que sea razonable. ;Pistolas, supongo? —Sir Francis Varney —dijo el senor Chillingworth—, no puedo continuar desempefando este oficio, a menos que nombre usted a algin amigo que pueda arreglar estos asuntos con nosotros... al menos conmigo. —Y yo también —dijo Jack Pringle—; no queremos abatir a un enemigo entre dos. El almirante Bell no es hombre para hacer eso, y si lo fuera, yo no seria quien lo respaldara en algo que no fuera justo. Y él no lo hara. —Pero, caballeros, eso no puede ser —respondio sir Francis—. No debemos decepcionar al senor Henry Bannerworth, ni al almirante Bell. Ademas, he aceptado ambos desafios, y estoy listo y dispuesto a pelear... de a uno por vez, supongo. —Sir Francis —respondio Chillingworth—, después de lo que ha dicho, debo, en nombre del senor Henry Bannerworth, declinar el encuentro si no puede nombrar un amigo con quien yo pueda arreglar este asunto. —jAh!—djijo Jack Pringle—, eso esta bien dicho. Recuerdo muy bien cuando Jack Mizen se batid con Tom Foremast: cada uno tenia su segundo. El almirante Bell no hace nada a oscuras. No, no, ;jmaldita sea! Todo debe estar sobre la mesa. —Caballeros —dijo sir Francis Varney—, ven la dificultad en que me encuentro. Sus representados me han desafiado. Estoy listo para enfrentar a cualquiera de los dos, 0 a los dos si es preciso. Y entiéndase claramente: no rehuyo, ni me escondo de ellos. Pero soy un desconocido en este vecindario, y no tengo a nadie a quien pueda pedirle que renuncie tanto como debe hacerlo quien me acompaiie al campo. —Entonces sus conocidos no son amigos, jmaldita sea! —dijo Jack Pringle, escupiendo entre los dientes hacia las barras de una hermosa rejilla pulida—. Yo me quedaria con cualquiera —con el mismo diablo, no digamos con un vampiro— si fuera mi amigo y hubiera bebido de la misma jarra. Son una banda de inttiles. —No he estado aqui el tiempo suficiente para formar tales amistades, senor Chillingworth —respondio Varney—-; pero confio plenamente en su honor y en el de su representado, y me enfrentaré a él libre y justamente. —Pero, sir Francis —dio Chillingworth—, olvida que, al actuar asi, yo por el senor Bannerworth, y este hombre por el almirante Bell, comprometemos nuestras propias reputaciones; nuestras vidas y nuestras fortunas. Podran ser pequenias, pero para nosotros lo son todo. Permitame decir, por mi parte, que no permitiré que mi representado lo enfrente a menos que usted pueda nombrar un segundo, como es usual entre caballeros en tales ocasiones. —Lamento decirle —respondi6 Varney— que, aunque estoy completamente dispuesto a enfrentarme, me es absolutamente imposible cumplir con esa peticion. Hagase saber asi al mundo, y que sirva de respuesta a cualquier calumnia que se pronuncie sobre mi supuesta falta de voluntad para batirme. Hubo unos momentos de silencio. El sefor Chillingworth estaba decidido a no permitir que Henry luchara mientras sir Francis no nombrara a un segundo, para que pudieran encontrarse en igualdad de condiciones. Jack Pringle silb6, escupi6, mastic6, cambio de lado la bola de tabaco, se subid los pantalones y miro de uno al otro. —Entonces, {no habra pelea después de todo, sir Francis COmo-se-llame’? —Eso parece, sefor Pringle —respondiO Varney, con una sonrisa significativa—, a menos que ustedes puedan mostrarse mas complacientes conmigo, y mas benévolos hacia el almirante. CONniluCEOOOlKS.€O