ComicBooks.com Register / Loginit's free!

Penny Dreadfuls, 1875 · page 294 of 400

Varney El Vampiro — page 294: what you’re looking at

📖 Open the full issue in the page-flip reader →
Varney El Vampiro — page 294: Penny Dreadfuls, 1875

A restored page from Penny Dreadfuls, 1875. Page through the whole issue in the reader above.

📄 Transcribed text from this page (OCR, searchable)

Machine-transcribed from the original scan — historical spelling and the odd misread are preserved.

—Porque Charles Holland debia haberse batido en duelo con usted; pero antes de que pudiera celebrarse, desapareci6 de repente. Sospecho que usted es el autor de su desapariciOn, porque teme el encuentro con un hombre mortal. —Sefor Bannerworth, permitame decir, en mi propia defensa, que no temo a ningun hombre, por tonto que sea; y la sabiduria no es un atributo que, por experiencia, encuentre en todos los hombres como su amigo. Sin embargo, debe de estar sonando, seMor —una especie de vivida locura ha poseido su mente, que la distorsiona— —jSir Francis Varney! —exclamo Henry, ya completamente fuera de si. —Prosiga —dijo Varney, llenando la pausa—-; estoy todo oidos. Me honra. — Si —reanud6 Henry— ese fue su intento al apartar al senor Holland, volviéndose personalmente o por medio de algun proxy un asesino, se equivoca si cree haber conseguido su proposito. —Continte, sefor —dijo Sir Francis Varney con tono dulce y afable—; estoy todo oidos; ruego prosiga. —Ha fracasado; porque aqui mismo, en este lugar, le desafio a combate mortal. Cobarde, asesino como es, le reto a pelear. — {No pretende hacerlo aqui sobre la alfombra? —dijo Varney, deliberadamente. —No, sefior; bajo el dosel del cielo, a la luz del dia. Y entonces, Sir Francis, veremos quién rehuye el combate. —Es realmente admirable, sefor Bannerworth, y, con su permiso, pues no deseo ofenderle, mi estimado sefor, mereceria ser ensayado ante un publico; en resumen, es altamente dramatico. —({Rehuye el combate, entonces? Ahora si lo conozco. —Joven, joven —dijo Sir Francis con calma, moviendo la cabeza muy despacio, mientras las sombras pasaban por su rostro palido—, no me conoce si cree que Sir Francis Varney rehuye a cualquier hombre, y menos aun a uno como usted. —Si rehusa mi desafio, es un cobarde, y algo peor. —No lo rehuso; lo acepto —dijo Varney con calma y dignidad; y luego, con una mueca desdefiosa, ahadid—: Usted esta familiarizado con el modo en que los caballeros suelen arreglar estos asuntos, senor Bannerworth, y quiza yo esté algo limitado en mi conocimiento del mundo, ya que usted es al mismo tiempo su propio padrino y principal. En toda mi experiencia, Jamas habia conocido un caso semejante. —Las circunstancias en que se hace el desafio son tan excepcionales como lo excusan — dijo Henry con gran vehemencia. —Curiosa coincidencia: el desafio y su forma son igualmente singulares. Bien emparejados estan en ese aspecto. {Singulares dije? Cuanto mas lo pienso, senor Bannerworth, mas me inclino a considerarlo positivamente extrano. —Manana temprano, Sir Francis, recibira noticias mias. — {De modo que no arreglaremos ahora las condiciones? Bien, bien; es muy inusual que los propios interesados lo hagan; y sin embargo, disculpe mi franqueza, habiendo usted abandonado ya tanto el camino habitual, no sabia hasta qué punto estaria dispuesto a seguir desviandose. —He dicho todo lo que tenia intencion de decir, Sir Francis Varney; volveremos a vernos. —(jNo puedo detenerle, supongo, para que pruebe algo en materia de refrigerio”? Henry no respondi6; se dirigi6 hacia la puerta sin intentar devolver la inclinacion grave y ceremoniosa con la que Sir Francis Varney le despedia; pues Henry vio cOmo sus facciones palidas se iluminaban con una sonrisa sarcastica, desagradable a la vista e irritante para él. CONC OOOlKS.€O