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Penny Dreadfuls, 1875 · page 289 of 400

Varney El Vampiro — page 289: what you’re looking at

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Varney El Vampiro — page 289: Penny Dreadfuls, 1875

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Machine-transcribed from the original scan — historical spelling and the odd misread are preserved.

—Pero, amigo mio —dijo Marchdale—, debes recordar que, en la vida, el ser humano esta siempre tratando de huir de grandes males hacia otros que no se presentan con tan mal aspecto. Aliviar la aflicci6n, aunque no podamos eliminarla por completo, ya es algo. —Eso es cierto —respondio el senor Chillingworth—, en gran medida. Pero se da por sentado demasiado para mi gusto. —j{ Como es eso, senor? —Pues bien: marcharse de Bannerworth Hall es un mal mucho menor que quedarse y ser acosado por un vampiro; pero esa proposiciOn da por hecho lo del vampiro, y eso no lo aceptaré jamas. Repito, una y otra vez: es contrario a toda experiencia, a la filosofia y a las leyes mas elementales de la naturaleza. —Los hechos son tercos —dijo Marchdale. —Eso parece —respondio6 Chillingworth. —Bien, sefor; y aqui tenemos el hecho del vampiro. —FE] supuesto hecho. Una golondrina no hace verano, senor Marchdale. —Esto es una pérdida de tiempo —dijo Henry—. La cantidad de prueba que convence a un hombre puede no convencer a otro. La pregunta es: {qué vamos a hacer? Todas las miradas se dirigieron a Flora, como si la pregunta fuera especialmente para ella y le correspondiera responder. Lo hizo, con voz firme y clara: —Descubriré el destino de Charles Holland, y después abandonaré la casa. — El destino de Charles Holland’? —repitid Marchdale—. Realmente, si ese caballero no desea ser comunicativo acerca de un asunto tan interesante, podemos tardar mucho en descubrir su destino. Sé que no es un punto de vista romantico suponer simplemente que escribio las tres cartas halladas en su tocador y luego se march6o; pero, a mi entender, es lo mas razonable. Hablo ahora con mas libertad que antes, pues estoy a punto de marcharme. No deseo quedarme para sembrar discordias ni enfrentarme a los prejuicios de nadie —aqui miro al almirante Bell—. Me iré de esta casa esta misma noche. —FEres un condenado ladr6n torpe —dijo el almirante—. Cuanto antes te vayas, mejor. Qué demonios quieres decir? Pensé que ya habiamos tenido bastante de esto. —Esperaba estos insultos —respondi6 Marchdale. —(Esperabas esto? —replico el almirante, tomando un tintero y arrojandoselo. El golpe dio de Ileno en la barbilla de Marchdale, salpicandole el pecho de tinta—. Ahora si tienes satisfacciOn, grumete. jMaldita sea! Eres otro Jones, suficiente para hundir el barco. jPor los maderos de mi nave, voy a decir algo fuerte en cualquier momento! —Realmente —dijo Henry— debo protestar, almirante Bell, contra esta conducta. —Protesta y que te caiga un rayo. —FE]I senor Marchdale puede tener razon o estar equivocado. Es cuestion de opinion. —No importa —dijo Marchdale—. Considero a este viejo rufian marino algo entre un loco y un necio. Si fuera mas joven lo pondria en su sitio ahora mismo; pero, tal como estan las cosas, ain tengo la esperanza de verlo en un cOmodo manicomio. —{A mi? {En un manicomio? —trugi0 el almirante—. Jack, {oiste eso? —Si, senor. —Adids a todos —dijo Marchdale—. Mis mejores deseos para esta familia. No puedo permanecer aqui para ser insultado. —jMejor asi! —grit6 el almirante—. Prefiero dar la vuelta al mundo en un barco lleno de vampiros antes que con un farsante como ti. Demonios, eres peor que un abogado. —No, no —dyeron varios—. Senor Marchdale, quédese. CONniluCEOOOlKS.€O