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Penny Dreadfuls, 1875 · page 290 of 400

Varney El Vampiro — page 290: what you’re looking at

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Varney El Vampiro — page 290: Penny Dreadfuls, 1875

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Machine-transcribed from the original scan — historical spelling and the odd misread are preserved.

—Queédese, quédese —dijo George, y la sefora Bannerworth también se lo pidio. Pero en ese momento Flora dio un paso adelante y, con voz clara, dijo: —No. Que se vaya. El duda de Charles Holland. Que se vayan todos los que duden de Charles Holland. Sefor Marchdale, que el cielo le perdone esta injusticia. Tal vez no volvamos a vernos. Adios, sefor. Estas palabras fueron pronunciadas con tanta decisiOn que nadie la contradijo. Marchdale lanz6 una mirada extrania al circulo familiar, y un instante después ya se habia marchado. —jHurra! —grit6 Jack Pringle—. Un problema menos. Henry parecia molesto, y el almirante lo noto. Asi que, con un tono menos jovial del habitual, el viejo lobo de mar se dirigié a él: —Escuche, senor Henry Bannerworth. Veo que no estas muy conforme conmigo, y en ese caso no sé si deba seguir aqui molestando. En cuanto a tu amigo que se acaba de tr, tarde o temprano veras quién es. Te digo que no hay nada bueno en ese hombre. {Crees que he navegado sesenta anos sin aprender a reconocer a un hombre honrado’? Pero bueno, me marcho en busca de mi sobrino. Haz lo que quieras. —SOlo el cielo lo sabe, almirante Bell —dijo Henry— quién tiene razon y quién no. Lamento mucho que haya habido esta disputa con el senor Marchdale, pero lo hecho, hecho esta. —No nos deje —dijo Flora—. Se lo ruego, almirante Bell, no se vaya. Hagalo por mi. Con usted puedo hablar libremente y con confianza acerca de Charles, cosa que probablemente no podré hacer con nadie mas. Usted lo conoce bien y confia en él como nadie. Se lo suplico: quédese con nosotros. —Solo con una condicion —dijo el almirante. —Digala, digala. —Hstan pensando dejar la casa. —Asi es —respondieron. —Entonces déjenmela a mi, y permitanme pagar varios anos por adelantado. Si no, que me parta un rayo Si paso otra noche aqui. Deben darme posesiOn inmediata, y ustedes se quedan como mis huéspedes hasta que encuentren otro lugar. Esas son mis condiciones. Digan que si y todo arreglado; digan que no, y me largo como una bala de canon de una carronada.'*° ;Maldita sea, eso es lo justo, Jack, jno lo crees? —Si, senor. Hubo unos momentos de silencio después de aquella inesperada propuesta. Luego dieron: —Al|mirante Bell, su generosa oferta y los sentimientos que la inspiran son demasiado claros como para fingir que no los comprendemos. Sus acciones, almirante... —jBah, mis acciones! {Qué les importa? Escuchen: me considero duefo de la casa, demonios. Los invito a todos a cenar, o a la siguiente comida que toque. Senora Bannerworth, {tendria la amabilidad, ya que soy un desastre para asuntos domésticos, de comprar lo necesario para mi y mis invitados? Ahi esta el dinero, sefora. Vamos, Jack, echemos un vistazo a nuestra nueva casa. {Qué te parece? —Necesita algo de reparacion, senior, aqui y alla. —Seguramente; pero servira lo bastante para nosotros. Estamos en puerto, ya saben. Vamos. —Si, senor. 49 Carronada: cafion corto de hierro fundido utilizado entre 1770 y 1860 (OED). CONniluCEOOOlKS.€O _~