Penny Dreadfuls, 1875 · page 286 of 400
Varney El Vampiro — page 286: what you’re looking at
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hacia las ventanas que empezaban a iluminarse de Bannerworth Hall, las cuales reflejaban ya con dorado resplandor los rayos oblicuos del sol matinal. —Otra vez frustrados —observO Henry, con un gesto de impaciencia—; otra vez frustrados, y tan completamente como antes. Juro que combatiré a este hombre; aunque nuestro amigo el almirante se oponga, lo encontraré en combate mortal; consumara su triunfo sobre toda nuestra familia con mi muerte, o yo libraré al mundo y a nosotros de un personaje tan horrendo. —Esperemos —dijo Marchdale— que se adopte otro curso que ponga fin a estos sucesos. —Eso —exclamo Henry— es esperar en contra de toda probabilidad; {qué otro curso se puede seguir? Sea Varney hombre o demonio, evidentemente nos ha senalado como su presa. —Asi parece —observ6 George—; pero hallaraé que no caeremos tan facilmente; descubrira que si el gentil espiritu de la pobre Flora ha sido quebrantado por estas circunstancias espantosas, nosotros somos de temple mas firme. —Asi sera —dijo Henry—-;; yo, por mi parte, dedicaré mi vida a este asunto. No conoceré mas descanso del estrictamente necesario para reponer mis fuerzas hasta haber logrado vencer a este monstruo; no buscaré placer aqui, y desterraré de mi mente todo lo que pueda interferir con esa tinica y fija persecucion. El o yo debemos caer. —Bien dicho —dijo Marchdale—; no obstante, espero que ocurran circunstancias que eviten tal necesidad de accion, y que probablemente veras que sera mas sabio y prudente adoptar un curso mas benigno y seguro. —No, Marchdale, no podéis sentir como nosotros sentimos. Contemplais mas como un espectador que simpatiza con las aflicciones de ambos, que como quien recibe plenamente el aguijOn de esas aflicciones. — Acaso no sufro profundamente por vosotros? Soy un hombre solitario en el mundo, y me he ensenado a centrar mis afectos en vuestra familia; mis recuerdos de la Juventud me ayudan a ello. Creedme, ambos, que no soy un espectador ocioso de vuestras penas, sino que las comparto plenamente. Si os aconsejo serenidad y que procuréis, por los medios mas suaves posibles, alcanzar vuestros fines, no es que os recomiende cobardia; pero habiendo visto mucho mas del mundo de lo que ninguno de vosotros ha tenido tiempo u ocasiOn de conocer, no miro las cosas con tanto entusiasmo, sino, con un juicio mas frio y sereno — no digo mejor—, os ofrezco mi consejo. —Os lo agradecemos —dijo Henry—-; pero este es un asunto que exige accion. No puede soportarse que toda una familia sea oprimida por una fiereza con forma humana como la de Varney. —Permitid —dijo Marchdale— que os aconseje someter este negocio a la decision de Flora; que sus deseos constituyan la regla de accion. Ella es la mas sufriente y la mas interesada en la conclusion de este asunto terrible. Ademas, tiene juicio y resoluciOn; os aconsejara rectamente, estad seguros. —QQue ella nos aconsejaria con honor —dijo Henry—, y que nosotros nos mostrariamos dispuestos a deferir nuestras proposiciones a sus deseos, no cabe duda; pero poco se hara sin su consejo y su aprobacion. Ahora volvamos a casa, que estoy ansioso por saber cOmo fue que Flora y sir Francis Varney se encontraron juntos en ese pabellOn a tan extrafia hora. Los tres caminaron hacia la casa conversando en el mismo tono mientras avanzaban. CONniluCEOOOlKS.€O _~