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Penny Dreadfuls, 1875 · page 285 of 400

Varney El Vampiro — page 285: what you’re looking at

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Varney El Vampiro — page 285: Penny Dreadfuls, 1875

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Machine-transcribed from the original scan — historical spelling and the odd misread are preserved.

Flora habia prometido a George regresar en seguida a la casa; pero cuando, respondiendo al llamado de Henry, George y Marchdale la dejaron sola, ella se sinti6 tan agitada y débil, que se sostuvo unos momentos del enrejado del pequefio edificio antes de recobrar fuerzas para dirigirse a la mansion. Dos o tres minutos pudieron transcurrir asi. Flora se hallaba en tal estado de turbacion mental, a causa de todo lo sucedido, que apenas podia creer que fuese real, cuando un ligero sonido llamo su atencion, y por la abertura abierta en la pared del pabell6n apareci6 de nuevo, con perfecta compostura, Sir Francis Varney. —Flora —dijo él, retomando tranquilamente la conversaciOn interrumpida—,, estoy ahora plenamente convencido de que esta entrevista te ha hecho bien. —jSanto cielo! —exclamo Flora—. ;De donde ha venido’? —No me he marchado —respondio Varney. —Pero le vi huir de este lugar. —Asi fue; pero solo hasta un punto cercano, inmediatamente fuera del pabellon. No tenia intenciOn de romper nuestro coloquio de manera tan abrupta. — {Tiene algo que anadir a lo que ya ha dicho? —Nada absolutamente, a menos que tu tengas alguna pregunta que hacerme. Pensé que la tendrias, Flora. ,No hay alguna otra circunstancia que pese en tu espiritu, ademas de la terrible visita que te he infligido? —Si —dio Flora—: jqué ha sido de Charles Holland’? —Escucha. No pierdas toda esperanza; cuando estés lejos de aqui volveras a encontrarlo. —Pero él me ha abandonado. —yY, sin embargo, cuando vuelvas a verlo, podra atenuar tanto su aparente perfidia, que le consideraras tan intacto en su honor como cuando por primera vez te susurr6 que te amaba. —jOh, dicha! jdicha! —exclamo Flora—. Con esa seguridad, le has quitado el aguijOn a la desdicha y me has compensado ampliamente por todo lo sufrido. —Adids —dijo el vampiro—. Me dirigiré ahora a mi propio hogar por una ruta distinta a la seguida por quienes desean darme muerte. —Pero después de esto —dijo Flora—, no habra ya peligro alguno; se le dejara a salvo, y nuestra partida de Bannerworth Hall sera tan pronta, que pronto quedara libre de todo temor a la venganza de mi hermano, y yo volveré a saborear aquella felicidad que crei perdida para siempre. —Adids —repitiO el vampiro; y, envolviéndose estrechamente en su capa, salid del pabellon, desapareciendo en poco tiempo tras los arbustos y la amplia vegetaci6n que abundaba en aquel jardin. Flora cay6o de rodillas y pronuncio un breve pero sincero agradecimiento al cielo por ese feliz cambio en su destino. El rubor de la salud volvi6 apenas a sus meyjillas y, al caminar hacia la casa con una sensacion de mayor energia y fuerza de la que habia sido capaz de experimentar durante muchos dias, sintio esa deliciosa sensacion que experimenta la mente al sacudirse las ataduras de un mal serio, y descubrir que la imaginacion lo habia revestido de colores mucho peores de los que merecian los hechos. Es casi innecesario decir que la busqueda de Sir Francis Varney en el bosque result6 infructuosa, y que la mafiana sorprendio a los hermanos y a senor Marchdale en sus labores sin que hubieran descubierto el menor indicio de la presencia de Varney. De nuevo perplejos y desconcertados, se detuvieron en el borde del bosque y miraron con melancolia CONniluCEOOOlKS.€O