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Penny Dreadfuls, 1875 · page 282 of 400

Varney El Vampiro — page 282: what you’re looking at

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Varney El Vampiro — page 282: Penny Dreadfuls, 1875

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Machine-transcribed from the original scan — historical spelling and the odd misread are preserved.

—Ni te agobiaré con ello. Tu padre, aqui, en este mismo lugar, cometiO aquel acto desesperado que le Ilev6 sin llamado al tribunal de Dios. Tengo una extrafia y salvaje curiosidad por esos asuntos. {Me la saciarias, a cambio del bien que he intentado hacerte? —No sé a qué te refieres —dijo Flora. —Para ser mas explicito, jrecuerdas el dia en que tu padre exhalo su ultimo aliento? —Demasiado bien —demostr6 Flora—, demasiado bien. — Lo viste o hablaste con él poco antes de que cometiera ese acto desesperado”? —No; se encerré durante algun tiempo en una camara solitaria. —jAh! {qué camara’? —La que ocupé yo la noche en que... —Si, si; la del retrato —ese retrato parlante— cuyos ojos parecen desafiar al intruso en cuanto entra en la habitacion. —lLa misma. —jHoras encerrado alli! —anadi6 Varney, meditabundo—-; /y de alli se dirigio al jardin, donde, en este pabellon de verano, expird”? —Asi fue. —Entonces, Flora, antes de que te diga adios... Aquellas palabras apenas habian sido pronunciadas, cuando se oyo un paso apresurado y veloz, y Henry Bannerworth aparecio detras de Varney, justo en la entrada del pabellon de verano. —jAhora! —grit6—. jPor la venganza! Ahora, ser inmundo, mancha sobre la superficie de la tierra, horrible burla de la humanidad, si un brazo mortal puede algo contra ti, moriras. Un grito surgid de los labios de Flora y, arrojandose junto a Varney —que se hizo a un lado— se aferr6 a su hermano, quien dio un golpe inutil con su espada al vampiro. Fue un momento critico; y si la presencia de animo de Varney lo hubiera abandonado aunque fuera un instante, desarmado como estaba, habria caido bajo la arma de Henry. Saltar, sin embargo, al asiento que Flora habia dejado y arrancar con la impulsi6n de todo su cuerpo parte de la endeble y podrida madera del fondo del pabellon fue obra de un instante; y antes de que Henry pudiera librarse del abrazo de su hermana, Varney, el vampiro, habia desaparecido, y no habia mayor probabilidad de capturarlo que en la ocasion anterior, cuando fue perseguido sin éxito desde la mansion hasta el bosque, en cuyas intrincadas sendas se perdio totalmente. CAPITULO XXXV LA EXPLICACION. EL CONSEJO DE MARCHDALE. EL TRASLADO PROYECTADO, Y LA COLERA DEL ALMIRANTE. Este movimiento tan subito por parte de Varney fue, ciertamente, tan inesperado como decisivo. Henry habia imaginado que, tomando posesion de la Unica entrada al pabellon de verano, tendria que enfrentarse personalmente con aquel ser que tanto mal habia causado a él y a los suyos; y jamas se le ocurriO que éste crearia tan repentinamente otro modo de salida para si mismo. —Por el amor del cielo, Flora —dijo—, suéltame; este es momento de accion. —Pero, Henry, Henry, escuchame... CONniluCEOOOlKS.€O