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Penny Dreadfuls, 1875 · page 280 of 400

Varney El Vampiro — page 280: what you’re looking at

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Varney El Vampiro — page 280: Penny Dreadfuls, 1875

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Machine-transcribed from the original scan — historical spelling and the odd misread are preserved.

—jOh, gloriosa oportunidad! —dijo Flora—. ;Como puede llegar? Dime como puedo abrazarla y tales sentimientos de gratitud como los que puede ofrecer un corazon destrozado seran tuyos, tu que lo hayas rescatado de su profunda afliccion. —Escuchame entonces, Flora Bannerworth, mientras te revelo algunos detalles de la misteriosa existencia de seres como yo, que nunca antes han Ilegado a oidos mortales. Flora fij6 intensamente los ojos en él, y escucho mientras, con una seriedad profunda, él le explicaba algo de la fisiologia de la singular clase de seres a la que, por todas las circunstancias, parecia pertenecer. —Flora —dijo—, no es que yo esté tan enamorado de una existencia que solo puede prolongarse por medios tan espantosos, lo que me induce a convertirme en terror para ti 0 para otros. Créeme: si mis victimas —aquellos a quienes mi sed insaciable de sangre hace desdichados— sufren mucho, yo, el vampiro, no estoy libre de momentos de inconcebible agonia. Pero es una ley misteriosa de nuestra naturaleza que, conforme se aproxima el momento en que las energias agotadas de la vida requieren nuevo sustento del calido y palpitante manantial de las venas ajenas, crece en nosotros un fuerte deseo de vivir, hasta que, en un paroxismo de salvaje locura, que no reconoce obstaculos humanos ni divinos, buscamos una victima. —jUn estado espantoso! —dijo Flora. —Asi es; y cuando ha terminado el espantoso festin, entonces el pulso vuelve a latir saludablemente, y las energias agotadas de una extrafia clase de vitalidad se nos restituyen; volvemos a estar calmados, pero con esa calma viene todo el horror, toda la agonia de la reflexion, y sufrimos mucho mas de lo que lengua alguna podria expresar.!°” —Tienes mi compasion —dijo Flora—-;; incluso tu tienes mi compasion. —Bien podria exigirla, si tal sentimiento tuviera un lugar en tu pecho. Bien podria exigir tu piedad, Flora Bannerworth, porque nunca arrastro la superficie de la tierra criatura tan abyecta y lamentable como yo. —Continua, continua. —Lo haré, con conclusiones tan breves como pueda. Una vez que hemos atacado a un ser humano, sentimos un extrafo y terrible impulso que nos obliga a buscar de nuevo a esa persona para obtener mas sangre. Pero te amo, Flora; la pequenia porcion de sensibilidad que aun se aferra a mi existencia preternatural reconoce en ti un espiritu puro y mejor. Quisiera salvarte. —jOh! Dime c6mo puedo escapar a tan terrible aflicci6n. —Eso solo puede hacerse huyendo. ;Abandona este lugar, te lo ruego! Déjalo tan pronto como sea posible. No te demores —no vuelvas una mirada de pesar hacia tu antiguo hogar. Yo permaneceré en esta localidad durante afos. Déjame perderte de vista; no te perseguiré. Pero, por fuerza de circunstancias, estoy yo mismo obligado a permanecer aqui. La huida es el Unico medio por el cual puedes evitar un destino tan terrible como el que yo soporto. Pero Flora, tras una breve pausa en la que pareciO esforzarse por reunir valor para formular una pregunta espantosa, dijo: —Dime si es cierto que quienes han sufrido una vez el terrible ataque de un vampiro, {Se convierten, después de la muerte, en uno de esa espantosa raza? 'S? Rymer enfatiza el sentido victoriano de la sexualidad, vinculado a la vergiienza, en la descripcién que hace Varney del «festin de sangre». El deseo, el hambre y el anhelo conducen a la penetracion fdlica, lo que resulta en un intercambio de fluidos corporales, seguido de una abrumadora sensacion de culpa. CONniluCEOOOlKS.€O _~