ComicBooks.com Register / Loginit's free!

Penny Dreadfuls, 1875 · page 256 of 400

Varney El Vampiro — page 256: what you’re looking at

📖 Open the full issue in the page-flip reader →
Varney El Vampiro — page 256: Penny Dreadfuls, 1875

A restored page from Penny Dreadfuls, 1875. Page through the whole issue in the reader above.

📄 Transcribed text from this page (OCR, searchable)

Machine-transcribed from the original scan — historical spelling and the odd misread are preserved.

—Ah, que me cuelguen si lo sé. Me siento bastante convencido, y confio mucho en su opinion, querida; digo, me siento bastante convencido. Pero si estuviera completamente convencido, ya lo habria resuelto con él. —Por mi bien, almirante Bell, quiero pedirle ahora una promesa. —Diga lo que desee, querida, y se la prometo. —Que no se exponga al peligro de un conflicto personal con ese hombre tan terrible, cuyos poderes para causar dafio desconocemos, y por tanto no podemos enfrentar ni medir en verdad. —jUff! 7A eso se refiere? —Si; usted me lo prometera, estoy segura de ello —dio Flora. —Bueno, vera, mi querida —respondio el almirante—, el asunto es este: en temas de peleas, mientras menos intervengan las damas, mejor. —¢Y por qué habria de ser asi? —Porque... vera... una dama no tiene una reputacion de valentia que mantener. De hecho, es mas bien al contrario: nos desagrada una mujer demasiado atrevida tanto como despreciamos a un hombre cobarde. —Pero si nos concede a nosotras, las mujeres, que a causa de nuestros afectos no somos valientes, debe concedernos también lo mucho que estamos obligadas a sufrir por los peligros que corren aquellos a quienes estimamos.'°° —Usted seria la ultima persona en el mundo en estimar a un cobarde. —Ciertamente. Pero muchas veces hay mas verdadera valentia en no pelear que en lanzarse al combate. —En eso tiene usted toda la razon. —En circunstancias normales, no me opondria a que obrarais segun los dictados de vuestro honor; pero ahora, le ruego que no se enfrente a ese hombre tan terrible —si es que puede Ilamarsele hombre— cuando no sabemos cuan injusto puede ser el enfrentamiento. —({Injusto? —Si. {No podria poseer medios de impedir que usted lo hiera, y de vencerle de una manera imposible para cualquier mortal? —Puede ser. —Entonces, la mera suposicion deberia bastar para que renuncie de inmediato a toda idea de desafiarlo. —DMii querida, pensaré en ello. —Hagalo, se lo ruego. —Pero ahora hay otra cosa —prosigui6 él—, y me permitira pedirla como un favor. —Se lo concedo antes de oirla. —RMuy bien. Ahora, no debe ofenderse por lo que voy a decir. Aunque toque ese orgullo tan legitimo que usted, y quienes son como usted, suelen poseer, afortunadamente siempre puede recurrir a su buen juicio para distinguir lo que es realmente ofensivo de lo que no lo es. —DMe inquieta con semeyjante preludio. 130 F's evidente que Flora ha comprendido los peligros de vivir segiin el cédigo de las expectativas de género predeterminadas. A medida que Rymer desarrolla el personaje de Flora a lo largo de la serie, esta adquiere una profunda valentia y perspicacia: un viaje muy diferente de la victima pasiva de los primeros capitulos. CONniluCEOOOlKS.€O _~