Penny Dreadfuls, 1875 · page 251 of 400
Varney El Vampiro — page 251: what you’re looking at
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Aparentemente con fines religiosos, pero en realidad como baluarte de defensa y también de agresion, este Monks’ Hall, como se le llamaba, tenia tanto del caracter de fortaleza como del de edificio eclesiastico. Las ruinas cubrian un terreno considerable, pero la Unica parte que parecia haber resistido exitosamente los embates del tiempo, al menos en gran medida, era un largo salon donde los alegres monjes sin duda celebraban banquetes y festejos. Adyacentes a este salon, se hallaban las paredes de otras secciones del edificio, y en varios lugares habia pequenas puertas bajas de aspecto misterioso que llevaban, Dios sabe a donde, a intrincados laberintos bajo la construccion, en los que nadie, en la memoria de los hombres, se habia arriesgado a perderse. Se contaba que entre estos pasadizos y arcos subterraneos habia trampas y pozos de agua; y fuera verdadera o no tal afirmacion, ciertamente actuaba como un fuerte freno sobre la curiosidad. Esta ruina era tan conocida en los alrededores, y tan familiar desde la mas temprana infancia para los habitantes del Bannerworth Hall, que uno esperaria tanto que un viejo residente de Ludgate Hill comentara algo sobre la catedral de San Pablo como que alguno de ellos hiciera alusion a las ruinas de Monks’ Hall. Ya no pensaban en acercarse a ella, pues de nifios habian jugado entre sus restos, y se habia convertido en uno de esos objetos tan familiares que, precisamente por esa familiaridad, dejan de ocupar un lugar en la memoria de quienes lo conocen tan bien. Sin embargo, es a esta ruina a la que ahora queremos conducir a nuestros lectores, advirtiendo que lo que vamos a decir sobre ella no constituye precisamente una parte conectada de nuestra narrativa. ‘a & & Es la tarde —la tarde de ese primer dia de soledad en el corazon de la pobre Flora Bannerworth. Los rayos tardios del sol poniente doran las viejas ruinas con una belleza asombrosa. Los bordes de las piedras desgastadas parecen ahora rematados en oro, y a medida que la rica luz dorada brilla sobre los vitrales que atin adornaban una gran ventana del salon, un rio de luces multicolores y hermosas se proyecta en el interior, haciendo que los antiguos adoquines que pavimentan el suelo parezcan un rico tapiz, dispuesto para rendir homenaje a un monarca. El aspecto de la antigua ruina era tan pintoresco y bello, que para quien tuviera alma para apreciar lo romantico y lo hermoso, bien habria compensado el cansancio de un largo viaje con solo verla. Y mientras el sol se hundia, los colores espléndidos que vertia sobre la pared desmoronada pasaban de un dorado brufido a un tono carmesi, y de éste nuevamente a un purpura cambiante, mezclandose con las sombras de la tarde y desvaneciéndose gradualmente en la absoluta oscuridad. El lugar era tan silencioso como una tumba —un silencio mucho mas solemne del que habria existido si no quedaran restos de habitaci6n humana; porque incluso esas paredes desgastadas por el tiempo sugerian lo que una vez fue, y la quietud absorbente que ahora las dominaba traia consigo un sentimiento melancolico por el pasado. No habia siquiera el bajo zumbido de insectos que rompiera la quietud de estas antiguas ruinas. CONniluCEOOOlKS.€O _~