Penny Dreadfuls, 1875 · page 250 of 400
Varney El Vampiro — page 250: what you’re looking at
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—Seguramente —dio Flora, mirando al almirante como si buscara en su expresion estimulo para ese incipiente rayo de esperanza—, algo resultara de eso. —Por supuesto que resultara, querida —dijo él—. No te desanimes; tt y yo pensamos lo mismo en este asunto, y asi permaneceremos. No cambiaremos de opinion por nadie. —Nuestras opiniones —dijo ella— sobre el honor y la honradez de Charles Holland. Eso es alo que nos aferramos. —Por supuesto que Si. —Ah, sefior, me alegra, aun en medio de este tormento, hallar al menos a uno que esté resuelto a hacerle plena justicia. No podemos hallar contradiccion en la naturaleza tan extrafia como para que una mente llena de nobles impulsos se rebaje a un acto tan repentino de egoismo como el que, segtn esas cartas, atribuyen a Charles Holland. No puede —no puede ser. —Tenéis razon, querida. Y ahora, maestro Henry, largaos, {queréis?, si os place. —Me voy ya. Adios, Flora, por un breve tiempo. —Adios, hermano; que el cielo te ayude en tu encargo. —Ameén a eso —grit6 el almirante—; y ahora, querida, si tienes media hora libre, apoya tu brazo en el mio y paseemos por el jardin, que quiero decirte algo. —Con mucho gusto —dijo Flora. —No os aconsejaria aleyaros mucho de la casa, senorita Bannerworth —dijo Marchdale. —Nadie te pidid conseyo —replico el almirante—. ;D—, quieres hacer ver que no soy capaz de cuidarla? —No, no; pero— —jOh, tonterias! Ven, querida; y si todos los vampiros y criaturas extrafias que han sido creadas se cruzaran en nuestro camino, los arreglaremos de algun modo. Ven, y no escuches los graznidos de nadie. CAPITULO XXIX UN VISTAZO A TRAVES DE UNA REJILLA DE HIERRO. EL PRISIONERO SOLITARIO EN SU CALABOZO. EL MISTERIO. Sin adelantarnos al interés de nuestra historia, ni registrar un hecho en un lugar equivocado, Ilamamos ahora la atenci6n de nuestros lectores sobre una circunstancia que, al menos, puede ofrecer algun alimento para la conjetura. A cierta distancia del Hall, que desde tiempos inmemoriales habia sido el hogar y la propiedad de la familia Bannerworth, se encontraba una antigua ruina conocida con el nombre de Monks’ Hall. Se suponia que esta ruina era el vestigio de alguno de esos edificios medio monasticos, medio militares, que durante la Edad Media eran tan comunes en casi cualquier posicion estratégica de cada condado de Inglaterra. En un periodo historico en que la iglesia se arrogaba un poder politico que la inteligencia del espiritu de la €poca moderna le niega, y cuando sus miembros estaban dispuestos a afirmar en cualquier momento la verdad de sus doctrinas mediante el brazo fuerte del poder, se levantaban edificios como aquel, cuyos viejos y grises restos se situaban cerca del Bannerworth Hall. CONniluCEOOOlKS.€O