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Penny Dreadfuls, 1875 · page 248 of 400

Varney El Vampiro — page 248: what you’re looking at

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Varney El Vampiro — page 248: Penny Dreadfuls, 1875

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Machine-transcribed from the original scan — historical spelling and the odd misread are preserved.

Su rostro tenia la palidez del marmol, y mientras unia las manos y miraba de rostro en rostro, intentando hallar esperanza o consuelo en la expresiOn de alguno de ellos, podia habérsela tomado por una exquisita estatua de desesperacién.!7? — {Lo han encontrado? —dijo—. {Han encontrado a Charles? —Flora, Flora —dijo Henry, acercandose a ella. —No, respondanme: jlo han encontrado? Salieron a buscarlo. Vivo 0 muerto, jlo han encontrado? —No lo hemos encontrado, Flora. —Entonces debo buscarlo yo misma. Nadie lo buscara como yo lo buscaré; debo ser yo quien lo busque. El verdadero afecto es el Unico que puede tener éxito en una busqueda asi. —Créeme, querida Flora, que se ha hecho todo cuanto el poco tiempo transcurrido permitia. De inmediato se tomaran nuevas medidas. Ten la seguridad, querida hermana, de que se hara todo cuanto la mayor diligencia pueda sugerir. —jLo han matado! ;Lo han matado! —dijo ella con profunda tristeza—. ;Oh Dios, lo han matado! Ahora no estoy loca, pero llegara el momento en que inevitablemente lo estaré. El vampiro ha matado a Charles Holland... el horrible vampiro. —Vamos, Flora, eso es delirio. —Porque él me amaba ha sido destruido. Lo sé, lo sé. El vampiro me ha condenado a la destrucciOn. Estoy perdida, y todos los que me amaron caeran en una misma ruina por mi causa. Déjenme. Si por las iniquidades cometidas en nuestra familia alguien debe sufrir para aplacar la venganza divina, que sea yo, solo yo. —Calla, hermana, calla —exclamo Henry—. No esperaba esto de ti. Las palabras que usas no son tuyas. Te conozco mejor. Hay abundancia de misericordia divina, pero no de venganza divina. Te ruego que te calmes. —j{Calma? ~Calma? —Si. Haz uso de esa inteligencia que todos sabemos que posees. Es demasiado comun en la naturaleza humana, cuando la desgracia la golpea, imaginar que tal estado ha sido dispuesto especialmente para uno. Nos enojamos con la Providencia porque no interviene con un milagro particular a nuestro favor; olvidando que, siendo habitantes de esta tierra, miembros de un gran sistema social, debemos estar sujetos ocasionalmente a los accidentes que perturban su funcionamiento. —jOh, hermano, hermano! —exclam6o ella, dejandose caer en un asiento—. Tu nunca has amado. — {De veras? —No. Nunca has sentido lo que es sostener la propia existencia en el aliento de otro. Puedes razonar con tranquilidad porque no puedes saber la intensidad del sentimiento al que inutilmente intentas oponerte. !2? 4 medida que Flora se acerca a la muerte, se vuelve mds hermosa. ¢ Qué esperanza le queda a Flora rodeada de hombres que encuentran belleza erodtica en su estado de declive? Un tema recurrente en la ficci6n vampirica del siglo XIX (y en la publicidad del siglo XX), las mujeres que sufren la invasion intima de la mordedura del vampiro se convierten en fantasias eroticas para los hombres que las rodean. Lucy Westenra, de Stoker, es el ejemplo mds trdgico del castigo que reciben las mujeres cuando cruzan los limites de las expectativas de género. Castigada terriblemente por desear mds de lo que su sociedad le permite, Lucy se transforma en la terrible Dama Bloofer, la perversa figura materna que se alimenta de nifios y seduce eroticamente a los hombres con promesas de besos secretos. CONniluCEOOOlKS.€O _~