Penny Dreadfuls, 1875 · page 234 of 400
Varney El Vampiro — page 234: what you’re looking at
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—AI|mirante Bell —dijo—, usted no tiene nada que ver en este asunto; no podemos culparle por la insensibilidad de otro. Le pido un favor. —({ Qué... qué puedo hacer? —No hablar mas de él. —No puedo evitar decir algo acerca de él. Deberia echarme de la casa. —jDios no lo quiera! , Y por qué? —Porque soy su tio —su maldito viejo tio tonto, que siempre pens6o tanto en él. —No, senior mio, eso fue una falta del lado correcto y no puede desacreditarle. Yo lo creia el mas perfecto de los seres humanos. —jOh, si hubiera podido sospecharlo! —Era imposible. Tal duplicidad no tiene parango6n en este mundo —era imposible preverlo. —jEspera, espera! {Le dio cincuenta libras? —{ Qué? — {Le dio cincuenta libras? —({Darme cincuenta libras?? Decididamente no; {qué le hizo pensar tal cosa? —Porque hoy me pidi6 cincuenta libras prestadas, dijo, para prestartelas a usted. —No supe nada de esa transaccion hasta este momento. —jEI villano! —Sin duda, sefior, queria esa suma para adelantar su viaje al extranjero. —Pues ahora, maldicion, si un angel hubiera venido a decirme «j]Eh! Almirante Bell, su sobrino Charles Holland es un estafador», le habria dicho «jMentiroso!» —Hsto es luchar contra los hechos, sefior mio. Se ha ido —no lo mencione mas; olvidelo, como yo intentaré hacer, y persuada a mi pobre hermana de lo mismo. —jPobre muchacha! {Qué le diremos? —Nada, mas que darle todas las cartas y dejar que ella misma se convenza de la bajeza de aquel a quien amo. —La mejor manera. Su orgullo femenino la ayudara entonces. —Eso espero. Es de estirpe honorable, y estoy seguro de que no se rebajara a derramar una lagrima por un hombre como el que Charles Holland ha demostrado ser. —jMaldita sea! Le encontraré y le obligaré a pelear contigo. Te dara satisfaccion. —No, no. —j No? Pero lo hara. —No puedo pelear con él. — {No puedes? —Ciertamente no. Ahora esta demasiado por debajo de mi. No puedo contender en términos honorables con quien desprecio por ser tan deshonroso como para merecer combate. No me queda mas que silencio y desprecio. —Yo no; yo romperé su cuello cuando lo vea, o él me rompera a mi el mio. jEl villano! Me da vergitienza quedarme aqui, amigo mio. —QQué visiOn tan equivocada tiene usted del asunto, senor mio. Como almirante Bell, caballero, valeroso oficial y hombre de honor puro e inmaculado, nos honra con su presencia aqui. El almirante apreto la mano de Henry y dijo: —RMafnana —espere hasta mafana; hablaremos de esto manana—. No puedo esta noche, no tengo paciencia; pero manana, querido muchacho, lo arreglaremos todo. Dios le bendiga. Buenas noches. CONniluCEOOOlKS.€O