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Penny Dreadfuls, 1875 · page 216 of 400

Varney El Vampiro — page 216: what you’re looking at

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Varney El Vampiro — page 216: Penny Dreadfuls, 1875

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Machine-transcribed from the original scan — historical spelling and the odd misread are preserved.

—Es la desgracia y la aflicci6n lo que pone a prueba el amor —dijo Charles—. Asi es como se aplica la piedra de toque, para ver si es oro auténtico o algun metal vil que por un brillo superficial lo imita. —yY tu amor es, clertamente, oro verdadero. —Seria indigno de una sola mirada de esos ojos queridos si no lo fuera. —Oh, si pudiéramos marcharnos de aqui, creo que entonces seriamos felices. Una fuerte impresiOn pesa sobre mi mente —-y ha sido asi desde hace tiempo— de que estas persecuciones que he sufrido son propias de esta casa. — {Lo crees? —De verdad lo creo. —Podria ser, Flora. Sabes que tu hermano ha decidido abandonar la mansion. —Me lo dio... —Y solo en deferencia a un deseo expresado por mi aplazo llevar esa decision a efecto por algunos dias. —Eso fue lo que dijo. —No obstante, no imagines, querida Flora, que esos pocos dias se pasaran ociosamente. —No, Charles, no podria imaginarlo. —Créeme, tengo esperanzas de que en ese breve lapso logre aun algo que tenga un efecto material sobre la situacion actual de los asuntos. —No te expongas al peligro, Charles. —No lo haré. Créeme, Flora, valoro demasiado la existencia que se ve bendecida por tu amor para correr riesgos innecesarios. —Dices «innecesarios». {Por qué no confias en mi y me cuentas si el proposito que persigues con la breve demora es algo peligroso”? — {Me perdonaras, Flora, si por una vez te guardo un secreto? —Entonces, Charles, junto con el perd6n debo invocar una multitud de aprensiones. —No, {por que tanto? —DMe dirias si no existieran circunstancias que temieras que me llenaran de alarma. —Ahora, Flora, tus temores y no tu juicio me condenan. Seguramente no puedes pensar que soy tan completamente desconsiderado como para buscar el peligro por el peligro mismo. —No, no tanto... —Te detienes. —yY, sin embargo, tienes un sentido de lo que Ilamas honor que, temo, te llevaria a muchos riesgos. —Tengo sentido del honor; pero no de ese honor necio que depende mas de la opinion ajena que de la mia. Si creyera que ante mi se presenta un camino de honor, y todo el mundo, por error, lo condenara como equivocado, lo seguiria. —Tienes razon, Charles, tienes razon. Permiteme suplicarte que tengas cuidado y, en todo caso, que no demores mas nuestra salida de esta casa de lo que consideres absolutamente necesario para algun proposito real y de importancia perdurable. Charles prometio a Flora Bannerworth que, por su bien y por el suyo, tendria sumo cuidado con su seguridad; y luego, en una conversacion tan carinosa como la que cabe esperar de corazones como los suyos, paso otra feliz hora. Se imaginaron la escena en que se conocieron por primera vez, y con un mundo de interés pendiente en cada palabra que pronunciaban, se contaron los primeros deliciosos comienzos CONniluCEOOOlKS.€O _~