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Penny Dreadfuls, 1875 · page 205 of 400

Varney El Vampiro — page 205: what you’re looking at

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Varney El Vampiro — page 205: Penny Dreadfuls, 1875

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Machine-transcribed from the original scan — historical spelling and the odd misread are preserved.

Y aquellos dos personajes tan singulares, que se entendian a la perfeccion, se marcharon conversando mientras caminaban, sus voces mezclandose y llegando hasta el oido de Charles hasta que la distancia borr6 por completo todo sonido. Charles paseaba de un lado a otro en la habitaci6n donde habia mantenido aquella breve y concluyente conversaciOn con su tio. Estaba pensativo, como cualquiera que no sabe si las proximas veinticuatro horas marcaran el limite de su estancia en este mundo. —jOh, Flora... Flora! —dijo al fin—. ;Qué felices podriamos haber sido! Pero todo ha terminado ahora, y parece que no nos queda mas que matar a ese hombre terrible, investido de una existencia tan espantosa. Y si logro matarlo en combate limpio y abierto, me aseguraré de que su cuerpo mortal no tenga poder alguno para volver a asomar a los reflejos de la luna. Era extrafio imaginar que, por la fuerza de tantas circunstancias concurrentes, un joven como Charles Holland —de primera educacion y excelentes facultades— se viera llevado a creer, aunque a disgusto, en algo tan contrario a sus habitos mentales, hasta el punto de razonar consigo mismo sobre los mejores medios para impedir la resurreccion del cadaver de un vampiro. Pero asi era. Su imaginacion habia cedido ante una sucesion de hechos contra los que muy pocas personas habrian podido resistir. —He oido y leido —dio, mientras continuaba su agitado y nervioso paseo— acerca de cOmo deben mantenerse en sus tumbas esos seres espantosos. He oido hablar de estacas clavadas a través del cuerpo, fijandolo a la tierra hasta que el lento progreso de la descomposicion haga imposible su revivificacion. Luego, también —afadio tras una breve pausa—, he oido que los queman y esparcen sus cenizas al viento del cielo para impedir que vuelvan a unirse 0 a asumir forma humana. Eran pensamientos desagradables y extrafios, y se estremeciO al permitirse tales reflexiones. Sintid que un temblor de horror lo invadia incluso ante la idea de enfrentarse con un ser que quiza habia vivido mas de un siglo. —Ese retrato —penso—, el del panel, muestra a un hombre en la plenitud de la vida. Si es el retrato de Sir Francis Varney, segun la fecha que la familia le atribuye, debe de tener ahora cerca de ciento cincuenta anos. Esa suposicion lo llevaba a una multitud de conjeturas inquietantes. —Cuantos cambios debe de haber presenciado en ese tiempo —pens6o Charles—. Cuantos reinos habra visto tambalearse y caer; cuantas costumbres, modas y maneras distintas habra contemplado... renovando, de tanto en tanto, su espantosa existencia por medios igualmente espantosos. Era un amplio campo de especulaciOn para una imaginacion fértil, y ahora que estaba a punto de enfrentarse con semejante ser en combate mortal por la mujer que amaba, aquellos pensamientos acudian a su mente con mas fuerza y frecuencia que nunca. —Pero lucharé con él —dijo de pronto—, por Flora, aunque fuera cien veces mas horrible de lo que tantas pruebas parecen demostrar. Lucharé con él, y puede que el destino me haya reservado librar al mundo de un monstruo con forma humana. Charles se exalt6 tanto con su propio fervor que casi logr6 convencerse de que, al intentar destruir a Sir Francis Varney, se convertia en el campeon de la naturaleza humana. Seria ajeno al proposito de estas paginas —que es relatar los hechos tal como ocurrieron— detenernos en el curso metafisico de su pensamiento; basta con decir que nada alter6 su resolucion de enfrentarse a Varney el Vampiro, y que estaba decidido a que el combate fuera a vida 0 muerte. CONniluCEOOOlKS.€O _~