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Penny Dreadfuls, 1875 · page 196 of 400

Varney El Vampiro — page 196: what you’re looking at

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Varney El Vampiro — page 196: Penny Dreadfuls, 1875

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alegrarse de mataros para tener ocasion de renovar su existencia espantosa con la sangre de vuestro mejor corazon? Los jOvenes se quedaron atonitos. —Ademas —anadio Flora—, no podéis saber qué poderes espantosos de maldad puede tener, contra los cuales el valor humano seria inutil. —Hay verdad y razon —djijo el senor Marchdale, adelantandose— en lo que dice Flora. —Solo dejad que me cruce con él, eso es todo —dio el almirante Bell—, y pronto descubriré lo que es. Supongo que, después de todo, no es mas que un grandote torpe, i verdad’, sin fuerza. —Su fuerza es inmensa —dijo Marchdale—. Intenté apresarlo y cai bajo su brazo como si me hubiera golpeado el martillo de un ciclope. — {Un qué? —grito el almirante. —Un ciclope. —jMaldita sea! —exclam6o—,, servi a bordo del Ciclope durante once anos y nunca vi un martillo tan grande en ella. —({ Qué diablos se puede hacer? —dijo Henry. —QOh —uintervino el almirante—, siempre hay problemas con lo que hay que hacer en la tierra. En el mar, en cambio, pronto os diria qué hacer. —Debemos celebrar una solemne consulta sobre este asunto —dijo Henry—. Ahora estas a salvo, Flora. —QOh, hacedme caso. Renunciad al Hall. —Tiemblas. —Si, tiemblo, hermano, por lo que aun puede ocurrir. Os suplico que abandonéis el Hall. Ya no es mas que un terror para nosotros; dejadlo. No tengamos mas que ver con él. Lleguemos a un acuerdo con Sir Francis Varney. Recordad que no nos atrevemos a matarlo. —Deberia ser asfixiado —dijo el almirante. —Es cierto —observ6 Henry—, ni aun con todas las terribles sospechas que tenemos, nos atreveriamos a quitarle la vida. —Por medios deshonestos, ciertamente no —dijo Charles—, aunque fuese diez veces un vampiro. Sin embargo, no puedo creer que sea tan invulnerable como lo pintan. —Nadie lo pinta aqui —dijo Marchdale—. Hablo, senior, porque le vi mirarme. Solo sé que, habiendo intentado apresarlo dos veces sin éxito, se me escapo: una vez deyjandome un pedazo de su chaqueta, y la siguiente me derrib6, y aun siento los efectos del terrible golpe. —({ Ois eso? —dio Flora. —Si, lo o1g0 —dijo Charles. —Por alguna raz6n —anadid Marchdale, con tono emocionado— lo que digo parece siempre caer mal en el oido del senor Holland. No sé por qué; pero si le sirve de satisfacci6n, abandonaré Bannerworth Hall esta misma noche. —No, no, no —dijo Henry—. Por el amor de Dios, no discutamos. —jEso, eso! —grit6 el almirante—. Nunca podremos enfrentarnos bien al enemigo si la tripulacion esta en malos términos. Vamos, Charles, este parece un hombre honesto y caballeroso —dadle la mano. —Si el senor Charles Holland —dijo Marchdale— sabe algo que pueda ir en mi perjuicio, aunque sea minimamente, le ruego que lo declare ahora, abiertamente. —No puedo afirmar que lo sepa —dijo Charles. —Entonces, {por qué te haces tan desagradable, eh? —grit6 el almirante. CONniluCEOOOlKS.€O