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Penny Dreadfuls, 1875 · page 182 of 400

Varney El Vampiro — page 182: what you’re looking at

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Varney El Vampiro — page 182: Penny Dreadfuls, 1875

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Machine-transcribed from the original scan — historical spelling and the odd misread are preserved.

—Oh, no; tiene unas dependencias en la torre oriental, donde pasa por fildsofo o por mago, segun guste a cada cual. —{ Como’? —Le he concedido asilo all. — {De veras? —Si; y lo que es mas asombroso, es que ha de ayudarme a envenenarte cuando me canse de ti. —KEsto es un acertijo que no logro desentranar; dime la solucion. —Bien, escucha: vino a mi y me conto algo que yo ya conocia, y exigiO dinero y alojamiento por su comodidad, y yo le concedi el asilo. — {Se lo has concedido’? —Si. —Lo entiendo; le daré un par de pulgadas de mi Andrea Ferrara. —No —replico ella—. — Lo amparas? —Por un tiempo. Escucha: necesitamos hombres en las minas; mi difunto esposo envio muy pocos en los ultimos anos, y por eso se estan quedando cortos de mano de obra. —Aja. —La jugada sera que finjas no conocer al hombre y entonces podran apresarlo y mandarlo a las minas, pues hombres como ese son peligrosos y llevan armas envenenadas. — {No seria mejor quitarlo del mundo de una vez? No habria escapatoria ni contingencias futuras. —No, no—dijo ella—. No quiero que se quite mas ninguna vida; ademas, le haremos util, y, por otra parte, tendra tiempo para reflexionar sobre el error que cometio al amenazarme. —E] cobré por el asunto, y no tendra reclamacion futura. ; Y el nifio? —pregunt6 el conde. —Oh, podra quedarse aqui con nosotros algun tiempo mas. —Sera peligroso hacerlo —dijo el conde—; ahora tiene diez anos y no se sabe lo que podrian urdir sus parientes. —No se atreveran a franquear las puertas de este castillo, Morven. —Bien, bien; pero ya sabes que podria haber seguido la misma senda que su padre, y asi todo quedaria resuelto. —No mas vidas, como te dije; pero podemos asegurarle de otra manera, y quedaremos igualmente libres de él y de los suyos. —Eso basta —dijo él—; hay mazmorras, lo sé, en este castillo, y alli puede guardarse con seguridad. —Puede —replico ella—, pero no es eso lo que propongo. Podemos enviarlo a las minas y encubrirlo como loco. —jExcelente! —Veras, debemos hacer que esas minas sean mas productivas de algun modo; lo serian, pero el conde se negaba; decia que era inhumano, que destruia tanta vida. —jPssh! qué iban a tener las minas sino uso? —Exacto; asi lo decia yo a menudo, pero él siempre lo negaba. —RHaremos uso de un si, mi querida condesa, y veremos el resultado con un cambio de politica. Por cierto, {cuando celebraremos nuestro matrimonio? —Dentro de algunos meses. —j{ Como, tanto tiempo? Estoy impaciente. CONniluCEOOOlKS.€O _~