Penny Dreadfuls, 1875 · page 181 of 400
Varney El Vampiro — page 181: what you’re looking at
A restored page from Penny Dreadfuls, 1875. Page through the whole issue in the reader above.
📄 Transcribed text from this page (OCR, searchable)
Machine-transcribed from the original scan — historical spelling and the odd misread are preserved.
—Si; y mi criado debe ser despedido, no necesito a nadie aqui. La condesa |lam6 a un sirviente y dio las 6rdenes necesarias. Luego permaneci6 un tiempo con el desconocido, que tan descortésmente se habia impuesto en su casa y exigido quedarse bajo circunstancias tan extrafias y siniestras. a & El conde de Morven Ileg6 unas semanas mas tarde y permanecio algunos dias con la condesa. Fueron ceremoniosos y corteses hasta que tuvieron ocasiOn de retirarse de la presencia de la gente; entonces la condesa cambi6 su fria desdén por un trato cordial y familiar. —yY ahora, mi querido Morven —exclamo en cuanto quedaron a solas—, ahora que no nos ven, dime: ,qué has hecho de ti? —Pues he pasado algunas penalidades. Nunca tuve oro que se quedase conmigo. Sabes que mi mano siempre ha estado abierta. —La vieja cancion otra vez. —N0o; pero al acabar mis recursos empecé a ponerme serio. —jAh, Morven! —dijo la condesa con reproche. —En fin, no importa; cuando mi bolsa esta baja, mi 4nimo decae, como el mercurio con el frio. Antes decias que mi temperamento era mercurial; creo que lo era. —Pues bien, {qué hiciste? —Oh, nada. — Eso era lo que ibas a decirme? —pregunto la condesa. —Oh, cielos, no. {Recuerdas al curandero italiano de quien compré la pOcima que le diste al conde y que acabo con sus dias’? —dijo él—. Queria mas dinero. Como ya no tenia con qué pagarle, se volvi6 rencoroso y amenaz6. Yo también amenacé, y él sabia que yo podia y querria cumplir cualquier promesa que le hiciera en ese sentido. Procuré darle caza, pues ya habia empezado a lanzar entre la gente cosas sospechosas y extranas sobre mij; y si le hubiera dado alcance, lo habria derribado de veras. —j{ Y no pudiste encontrarlo? —No, no pude. —Pues yo te diré donde esta en este mismo momento. —j{ Tu? —exclamo el conde Morven—. Apenas creo a mis sentidos con lo que dices. Mi estimado médico, estas poco menos que merecedor de honores divinos. {Pero dénde esta? —({Prometes dejarte guiar por mi? —pregunto la condesa. —Si es condiciOn para que me des la informacion, lo prometo. —Pues lo tomaré como promesa. —Puedes hacerlo. ;Donde... dénde esta? —Recuerda tu promesa. Tu médico esta ahora mismo en este castillo. — {Este castillo? —Si, este castillo. —Seguramente hay algun error; es demasiada fortuna de una sola vez. —Vino aqui con el mismo proposito con que vino a ti. — {De veras? —Si; a extorsionar mas dinero y a ofrecerse a envenenar a quien a mi se me antojase. —jMaldita sea! Fue la proposici6n que me hizo a mi, y te nombro. —RMe nombro a mi y dijo que pronto se cansaria de ti. —(jLo has cercado? CONniluCEOOOlKS.€O _~