Penny Dreadfuls, 1875 · page 176 of 400
Varney El Vampiro — page 176: what you’re looking at
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dirigida al almirante Bell y firmada Josiah Crinkles, cuyo autor, el propio Crinkles, neg6 tajantemente haber sido. Quién la escribi6 sigue siendo, por ahora, uno de esos misterios que el tiempo, en el curso de nuestro relato, habra de esclarecer. Sabemos bien el momento oportuno —o mas bien doloroso— en que Charles Holland lleg6 a Bannerworth Hall. Donde esperaba hallar sonrisas encontro lagrimas; y la familia con la que habia sonado pasar un tiempo de felicidad ininterrumpida se hallaba sumida en la penumbra de los sucesos mas dolorosos. Nuestros lectores advertiran también que, aunque Charles habia llegado con una total incredulidad respecto a los vampiros, se habia visto obligado, en cierta medida, a ceder ante el abrumador peso de las pruebas presentadas. Y aunque no podia decirse que creyera exactamente en la existencia o la aparicion del vampiro en Bannerworth Hall, se encontraba en un estado de duda e indecision sumamente doloroso. Charles aprovechO un momento para hablar en privado con Henry y explicarle exactamente cual era su situacion con su tio. Afiadid: —Amigo mio, si me lo prohibes, no le hablaré a mi tio de este triste asunto; pero debo confesar que preferiria hacerlo, y plenamente, confiando en su propio juicio. —Te lo ruego —dijo Henry—. No ocultes nada. Hazle saber la situaci6n exacta de la familia. No hay nada tan perjudicial como el secreto; lo detesto profundamente. Te imploro que se lo cuentes todo. —Asi lo haré. Y junto con eso, Henry, le diré que mi corazon pertenece irrevocablemente a Flora. —Tu noble fidelidad hacia quien amaste bajo circunstancias tan distintas —dijo Henry— , créeme, Charles, me conmueve profundamente. Ella me ha contado algo de un encuentro que tuvo contigo. —QOh, Henry, puede contarte lo que dije, pero no hay palabras capaces de expresar la profundidad de mi ternura. Solo el tiempo podra demostrar cuanto la amo. —Ve con tu tio —dijo Henry con emoci6n—. Dios te bendiga, Charles. Es cierto que habrias estado plenamente justificado en apartarte de mi hermana; pero el camino mas noble y generoso que has elegido te ha ganado nuestra estima para siempre. —({ Donde esta Flora ahora? —pregunto Charles. —En su habitacion. La he convencido de ocuparse en algo que aparte su mente de una contemplacion excesiva y, por tanto, dolorosa, de las circunstancias que la afligen. —Haces bien. {Qué ocupaci6n la complace mas? —Las paginas de una novela solian tener encanto para su espiritu apacible. —Entonces ven conmigo, y entre las pocas cosas que traje, encontraré algunos papeles que tal vez la ayuden a pasar unas horas mas alegres. Charles Ilevo a Henry a su habitacion y, desatando una pequenia valija, saco de ella varios manuscritos. Le entreg6 uno y dijo: —Daselo. Contiene el relato de una aventura salvaje, y muestra que la naturaleza humana puede sufrir mucho mas —y de manera mas injusta también— que lo que ahora padecemos bajo esta misteriosa afliccion. —Lo haré —dijo Henry—, y viniendo de ti, estoy seguro de que tendra un valor especial a SUS OJOS. —Ahora —continuo Charles—, buscaré a mi tio. Le diré cuanto la amo; y al final de mi narraciOn, Si no se opone, me gustaria presentarsela, para que él mismo vea que, por mucha belleza que haya conocido, jamas se ha cruzado con su igual, ni puede esperar hacerlo. CONniluCEOOOlKS.€O