Penny Dreadfuls, 1875 · page 173 of 400
Varney El Vampiro — page 173: what you’re looking at
A restored page from Penny Dreadfuls, 1875. Page through the whole issue in the reader above.
📄 Transcribed text from this page (OCR, searchable)
Machine-transcribed from the original scan — historical spelling and the odd misread are preserved.
George miro hacia donde Jack sefialaba y vio a sir Francis Varney y al senor Marchdale de pie a pocos pasos uno del otro, enfrascados en lo que parecia una airada disputa. Su primer impulso fue dirigirse hacia ellos de inmediato; pero antes de poder hacerlo, vio cOmo Varney golpeaba a Marchdale, y este caia al suelo. —Déjeme pasar —exclam6 George, tratando de abrirse paso junto al voluminoso cuerpo del almirante. Pero antes de conseguirlo —pues la verja era estrecha— vio que Varney, con gran rapidez, se aleyjaba, mientras Marchdale, incorporandose, se dirigia hacia la casa. Cuando Marchdale estuvo lo bastante cerca del porton del jardin para distinguir a George, le hizo sefias de que permaneciera donde estaba, y, acelerando el paso, llego pronto al lugar. —DMarchdale —dijo George—,, has tenido un enfrentamiento con sir Francis Varney. —Asi es —respondio Marchdale, visiblemente alterado—. Lo amenacé con seguirlo, pero me derrib6 como si fuera un nifo. Su fuerza es sobrehumana. —Te vi caer. —Creo que, de no haber sido observado, me habria asesinado. — {De veras? —({ Quieres decir —intervino el almirante— que ese larguirucho con pinta de caballo marino es capaz de algo asi? Marchdale volvid entonces la vista hacia los dos recién llegados, sorprendido, y, volviéndose hacia George, pregunto: —jEs este caballero un visitante? —Del senior Holland, creo —respondio George—, aunque no tengo el gusto de saber su nombre. —Oh, puedes saberlo cuando quieras —exclam6 el almirante—. Los enemigos de la vieja Inglaterra lo conocen, y no me importa que lo sepa todo el mundo. Soy el viejo almirante Bell, algo carcomido ya, pero aun capaz de mandar un puente de mando si hiciera falta. —jEso, eso! —grito Jack, y sacando un silbato de contramaestre del bolsillo, lanzo un pitido tan largo, fuerte y agudo que George se vio obligado a taparse los oidos para protegerse del sonido, que le resultaba insoportable y extrafo. —iY es usted, entonces —pregunt6 Marchdale—, pariente del senor Holland, si puedo saberlo? —Soy su tio, ;y maldito sea él si quieres saberlo! Me han dicho que el muy bribon piensa casarse con una sirena, 0 un fantasma, 0 un vampiro, 0 alguna otra de esas criaturas, y por la memoria de su pobre madre he venido a decirle que no. ; Y al diablo con quien no esté de acuerdo! —Entre, senor —dijo George—. Lo acompanaré hasta el sefor Holland. Supongo que este es su sirviente. —Bueno, no exactamente. Es Jack Pringle; fue mi contramaestre, {ve usted?, y ahora es una especie de algo a medio camino. No exactamente un sirviente. —Asi es, senor —dijo Jack—. Tenga usted la raz6n en todo, aunque ya estamos retirados. —jCallate, bribon desvergonzado! —Ah, olvidaba que no le gusta que se hable de pagar, porque le recuerda... —jAhora, maldita sea, te colgaré del palo mayor si no te callas, perro! —Ya esta, asunto zanjado. Todo bien. Para entonces, el grupo —compuesto por el almirante, Jack, George Bannerworth y Marchdale— habia cruzado ya mas de la mitad del jardin, y fueron vistos por Charles Holland y Henry, que habian salido a los escalones de la entrada para ver qué ocurria. En el momento en que Charles reconocio al almirante, su rostro cambi0 de color, y exclamo: CONniluCEOOOlKS.€O