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Penny Dreadfuls, 1875 · page 144 of 400

Varney El Vampiro — page 144: what you’re looking at

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Varney El Vampiro — page 144: Penny Dreadfuls, 1875

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modo de morir me espantaria. Ninguna cantidad de dolor me haria retroceder. Podria sonreir al verdugo y decir: «bienvenido —bienvenido —muy bienvenido». —Antes bien, Henry, procura vivir por aquellos a quienes amas, antes que morir por ellos. Tu muerte los dejaria desolados. En vida puedes apartar muchos golpes del destino que les acechan. —Puedo intentarlo. —Ten en cuenta que Flora puede depender totalmente de la bondad que ti puedas brindarle. —Charles se aferra a ella. —jHum! —({No dudas de él? —DMi querido amigo Henry Bannerworth, aunque no soy un anciano, soy bastante mayor que tu; he visto mucho mundo y, quiza, estoy en mejor disposiciOn para emitir juicios acertados acerca de las personas. —Sin duda —sin duda—-; pero aun asi... —No, esciichame. Esos juicios, fundados en la experiencia, parecen tener el caracter de una profecia cuando se pronuncian. Por tanto, ahora te profetizo que Charles Holland quedara tan conmovido de horror por el hecho de que un vampiro visitara a Flora, que jamas la hara su esposa. —DMarchdale, discrepo contigo por completo —dijo Henry—. Sé que Charles Holland es la propia encarnacion del honor. —No puedo discutir el asunto contigo. No es algo que ya sea un hecho. Solo puedo esperar sinceramente estar equivocado. —Te equivocas, puedes confiar en ello. No me puedo engafiar respecto a Charles. De ti esas palabras no me producen mas que el pesar de que te equivoques tanto al juzgar a alguien. De haberlas oido de cualquier otro, me habrian provocado un sentimiento de ira dificil de reprimir. —A menudo ha sido mi desgracia en la vida —dijo el senor Marchdale, con melancolia— ofender mas a quienes mas estimo, porque en esas circunstancias siempre me tiento a hablar con demasiada franqueza. —No hay ofensa —dijo Henry—. Estoy fuera de mi y apenas sé lo que digo. Marchdale, sé que eres mi amigo sincero; pero te digo que estoy casi loco. —DMi querido Henry, calmate. Piensa en lo que habra que decir de este encuentro al hablar en casa. —Si; eso es algo a considerar. —No creo aconsejable mencionar el desagradable hecho de que sospechas que tu vecino es el perturbador nocturno de tu familia. —No —no. —yYo no diria nada. No es probable que, después de lo que le hayas dicho, este sir Francis Varney, 0 cualquiera que sea su verdadero nombre, se nos haga tan pronto tan presente. —Si1 lo hace, morira sin duda. —QQuiza crea que un paso asi seria peligroso para él. —Seria fatal, jque me ayude el cielo! y entonces me aseguraria especialmente de que ningun poder de resucitacion volviera a permitir que ese hombre volviera a caminar sobre la tierra. CONniluCEOOOlKS.€O