Penny Dreadfuls, 1875 · page 129 of 400
Varney El Vampiro — page 129: what you’re looking at
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A sus insistentes preguntas, Henry respondio: —No me pregunten ahora —y, volviéndose hacia Charles, ahadid—: Quédate donde estas, Charles, mientras bajo al jardin, justo debajo del balcon. —Si... si —respondio Charles. Henry se apresuro prodigiosamente y, en un tiempo asombrosamente corto, ya estaba en el jardin, justo debajo del ventanal. Le habl6 a Charles: —({Bayaras ahora? No veo nada aqui, pero buscaremos juntos. George y el senor Marchdale estaban ahora en el balcon, y también habrian descendido, de no ser porque Henry dijo: —No salgan todos de la casa. Dios sabe, en nuestra situaci6n actual, qué podria ocurrir. —Entonces me quedaré yo —dijo George—. He estado haciendo guardia esta noche, asi que puedo seguir haciéndolo. Marchdale y Charles Holland treparon por el balcon y, con facilidad —-pues no era de gran altura—, saltaron al jardin. La noche era hermosa y profundamente tranquila. No soplaba ni una brisa capaz de mover una hoja, y la llama del candelabro que Charles habia dejado encendido en el balcon ardia clara y firme, sin que el mas leve viento la perturbara. Arrojaba suficiente luz cerca de la ventana como para distinguir todo con claridad, y era evidente, a simple vista, que no habia alli ningun objeto. Si la figura a la que Charles habia disparado, y sin duda alcanzado, hubiera sido de carne y hueso, habria caido justo debajo. Al levantar la vista un momento, tras una rapida inspeccion del suelo, Charles exclamo: —jMira la ventana! Con la luz situada asi, puedes ver el agujero en uno de los cristales, hecho por el paso de la bala de mi pistola. Miraron, y alli estaba: el agujero redondo y limpio, sin grietas alrededor, que una bala disparada a corta distancia deja en un vidrio. —Debiste de alcanzarlo —dijo Henry. —Eso parece —respondio Charles—; era exactamente el sitio donde estaba la figura. —Y aqui no hay nada —afadi6o Marchdale—. ; Qué pensar de estos sucesos? {Con qué recursos cuenta la mente frente a las mas terribles conjeturas que pueda imaginar? Charles y Henry guardaron silencio; en verdad, no sabian qué pensar, y las palabras de Marchdale eran demasiado ciertas para contradecirlas. Estaban absortos en el asombro. —Los medios humanos contra una aparicion como la que vimos esta noche —dio Charles— son evidentemente inutiles. —DMi querido joven —dijo Marchdale con gran emocion, estrechando la mano de Henry Bannerworth, mientras las lagrimas asomaban a sus ojos—, mi querido joven, estos sustos constantes acabaran contigo. Te volveran loco, a ti y a todos los que dependen de tu felicidad. Debes dominar esos sentimientos terribles, y solo veo una posibilidad de vencerlos. —({Cual es esa posibilidad? —Abandonar este lugar para siempre. —jAy! {He de ser expulsado del hogar de mis antepasados por una causa semejante?*° i Y adonde he de huir? ;Do6nde encontraremos refugio? Marcharnos seria desmantelar de *° Rymer enfatiza los cédigos victorianos de honor y la obligacion familiar con la herencia y el hogar. El vampiro victoriano ataco lo que los lectores victorianos mds apreciaban: la familia, el hogar y los codigos de clase. Por lo tanto, los vampiros invaden espacios intimos. El miedo a la atencion publica sobre la vergiienza familiar horrorizé a innumerables lectores. Este tropo gotico se transformé rdpidamente en la novela sensacionalista de la década de 1860, cuyos novelistas mds vendidos estan CONniluCEOOOlKS.€O