Penny Dreadfuls, 1875 · page 116 of 400
Varney El Vampiro — page 116: what you’re looking at
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—Debe ser la ultima. —No, no... oh, no. —Por tu propio bien, Charles, ahora podré mostrarte que en verdad te amaba. —j{Rechazandome? —Si, justamente asi. Esa sera la forma de demostrar que te amo. Levanto las manos con desesperacion y afiadio, con voz exaltada: —jLa maldicion del destino pesa sobre mi! ;Estoy marcada como una perdida, una maldita! j;Oh, horror... horror! ;Ojala estuviera muerta! Charles retrocedi6 unos pasos hasta alcanzar una mesa, a la que se aferr6 para sostenerse. Palidecio y dijo con voz débil: —(i Esta... esta ella loca, 0 lo estoy yo? —Dile que estoy loca, Henry —grit6 Flora—. No hagas, oh no hagas, que sus solitarios pensamientos se Ilenen de algo peor que eso. Dile que estoy loca. 08) : « SSrad a ere ol t ost uy et iieebiye i (ia i om PU ia ok Pea Tae i i ’ | —Ven conmigo —susurr6 Henry a Holland—. Te lo ruego, ven conmigo enseguida y sabras todo. —Lo... hare. —George, quédate con Flora un rato. Ven, ven, senor Holland; debe usted saberlo todo, y lo sabra. Entonces podra juzgar por si mismo. Por aqui, senor. Ni en el mas desbordado arrebato de su imaginaci6n podria usted adivinar lo que estoy a punto de contarle. Jamas un hombre mortal estuvo tan completamente desconcertado por los sucesos de la ultima hora de su vida como lo estaba ahora Charles Holland, y con razon. Habia Ilegado a Inglaterra y, con toda la premura posible, se habia dirigido a la casa de una familia a la que admiraba por su inteligencia, su elevada cultura, y en uno de cuyos miembros habia centrado todas sus esperanzas de felicidad doméstica en este mundo. Pero no hall6 mas que confusion, incoherencia, misterio y el mds profundo desasosiego.*° °° Fdcilmente pasada por alto por los lectores contempordneos, esta idea horroriz6 a los lectores victorianos. Claramente, la situaci6n en la finca Bannerworth se desmoronaba y un sentimiento de COMICHOOKS.CO