Penny Dreadfuls, 1875 · page 113 of 400
Varney El Vampiro — page 113: what you’re looking at
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—Debe de ser —grit6 Henry—. Ella posee las Unicas armas de la casa. El senor Marchdale palideci6 visiblemente y tembl6 ligeramente, pero no pronunci6 palabra. —j Vamos, vamos! —grit6 Henry—. Por Dios, apresurémonos. Dicho esto, salt6 la puerta de un brinco y, a un paso aterrador, se dirigi6 hacia la casa, pasando por parterres, plantaciones y flores sin atender a nada, yendo de la manera mas directa. Antes, sin embargo, de que la velocidad humana pudiera cubrir siquiera la mitad de la distancia, lleg6 a sus oidos el estallido del segundo disparo, e incluso crey6 oir la bala silbar cerca de su cabeza. Esta impresi6n, al menos, le dio una pista sobre la direcci6n de donde procedian los disparos; de lo contrario, no habria sabido desde qué ventana se habian efectuado, porque antes de salir de casa no se le habia ocurrido averiguar en qué habitaci6n podrian estar Flora y su madre esperando su regreso. Tenia razon en lo que respecta a la bala. Era ese mensajero alado de la muerte que habia pasado tan peligrosamente cerca de su cabeza, y, por consiguiente, se dirigi6 con razonable precision hacia la ventana abierta de donde se habian disparado los tiros. La noche ya no era tan oscura como antes, aunque todavia estaba lejos de ser clara, y pronto pudo ver que habia una habitacion cuya ventana estaba completamente abierta y con luces encendidas sobre la mesa del interior. Se dirigi6 hacia ella de inmediato y entro. Para su asombro, los primeros objetos que vio fueron Flora y un extrano, que ahora la sostenia en sus brazos. Agarrarlo por el cuello fue cuesti6n de un instante, pero el desconocido grit6 en voz alta, con un tono que a Henry le result6 familiar: —jDios mio, ,estan todos locos?! Henry aflojO su agarre y miro su rostro. —jSantos cielos, es el senor Holland! —dio. —Si; {no me reconociste?Holland Henry estaba desconcertado. Se tambaleo hasta un asiento y, al hacerlo, vio a su madre tendida aparentemente sin vida en el suelo. Levantarla fue cosa de un momento, y entonces Marchdale y George, que lo habian seguido lo mas rapido que pudieron, aparecieron junto a la ventana abierta. Nunca se habia visto en Bannerworth Hall una escena tan extrafa como la que ahora presentaba aquella pequefa habitacion. Alli estaba el joven senor Holland, del que ya se habia hecho mencion, como el prometido de Flora, sosteniendo su desmayada figura. Alli estaba Henry prestando igual ayuda a su madre; y en el suelo yacian las dos pistolas y una de las velas que se habia volcado en la confusion, mientras las actitudes aterrorizadas de George y el senor Marchdale en la ventana completaban aquel cuadro tan peculiar. —({ Qué es esto... oh! {qué ha pasado? —exclam6 George. —No lo sé, no lo sé —dijo Henry—. Que alguien llame a los sirvientes; estoy casi enloqueciendo. El senor Marchdale toc6 de inmediato el timbre, porque George parecia tan débil y enfermo que no podia hacerlo, y lo hizo con tal fuerza y eficacia que los dos sirvientes, que habian estado ocupados en otras tareas hasta que los demas se marcharon, acudieron con rapidez para saber qué ocurria. —Atiendan a su senora —dijo Henry—. Esta muerta o desmayada. Por el amor de Dios, que alguien me explique qué ha causado todo este caos. conniclbooolkks (CO)