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Pulp Fiction, 1971 · page 71 of 76

Ballet Cósmico — page 71: what you’re looking at

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Ballet Cósmico — page 71: Pulp Fiction, 1971

A restored page from Pulp Fiction, 1971. Page through the whole issue in the reader above.

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Machine-transcribed from the original scan — historical spelling and the odd misread are preserved.

pantalla. Al fin, apareci6 una frase demoledora: «Imposible seguir. Averia.» —jAveria! —aull6 Chang, furioso—. jAhora resulta averiado Galaxy! —Entiendo —dijo friamente Héctor—. La niebla. — Qué? —todos se volvieron a él, asustados. —La niebla. Domin6 a la maquina. Provoc6é una interferencia para evitar que Galaxy nos diese la soluci6n para terminar con la niebla. —Crees que existe esa soluci6n, Héctor? —dud6 Nadia. —Tiene que existir. En otro caso, la niebla no hubiese huido ante mi. Ni Galaxy se hubiese averiado tan inoportunamente para nosotros..., y tan oportunamente para «ellos». —Bien, pero entonces, ¢qué es ello? —indago Alexis. —No lo sé. No puedo saberlo —se frotd las sienes, furioso—. Es algo, algo que hay en esta nave. Si pudiera descubrirlo... Tal vez entonces lograsemos un arma contra ese gas maldito. Y un medio para detectar a cualquier posible «extraNio» entre nosotros... —Héctor, ti recordaras los detalles —murmur6 Nadia—. Estabas solo, con Ingrid y con Alpha... —Yo me esforcé ya cien veces en lo mismo —manifesté Alpha, pensativa—. No he logrado nada. No sé lo que pudo suceder. Salvo el disparo del comandante, no sucedi6 nada anormal en el corredor. Luego escapo. Pero no creo que la carga letal le causara dano alguno. —No, no creo que fuese eso —mascull6 Héctor, irritado—. Tuvo que ser algo diferente, si. Pero, ;qué? Nadie tenia esa respuesta. De modo que nadie respondio a sus interrogantes. Y si habia «alguien» entre todos los supervivientes de la expedicién galactica que hubiese podido revelarlo..., se cuid6 mucho de no hacerlo. — Qué haces aqui? Héctor se volvi6 bruscamente, sobresaltado. Mir6 a Nadia. En sus ojos brill6 cierta desconfianza instintiva. Luego, se apresuréd a rodearla con un brazo. Bes6 sus labios. —Perdona —musit6—. No puedo evitarlo. —¢Sospechaste también de mi? —murmur6 ella amargamente. —Ya te dije que no pude evitarlo. Sospecho de todos. A veces, incluso de mi mismo. Me pregunto si seria posible poseer dentro esa energia mental en forma de gas... y no saberlo siquiera,.___. ConniclooOolkks.€©