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Pulp Fiction, 1971 · page 66 of 76

Ballet Cósmico — page 66: what you’re looking at

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Ballet Cósmico — page 66: Pulp Fiction, 1971

A restored page from Pulp Fiction, 1971. Page through the whole issue in the reader above.

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Machine-transcribed from the original scan — historical spelling and the odd misread are preserved.

Apenas un chispazo subito, un centelleo. El grito ronco de Ingrid. Luego, nada. Ni nadie. Ingrid, convertida de subito en una especie de perfil luminoso, luego se volatiliz6, dejando en el suelo un simple polvillo blancuzco; el tejido de su indumentaria espacial. De ella, ni rastro. Aquellas cargas producian esos efectos. —Dios mio... —jade6, livido, sudoroso, contemplando el vacio que ella ocupaba antes del disparo mortifero—. Espero haber obrado bien... —No podia hacer otra cosa, comandante... —musit6é Alpha, exhausta—. Ella..., ella era a muerte. Ya no era Ingrid, sino un ser extrano y cruel... Héctor no respondié. Contemplaba la neblina que, stbitamente, habiase escurrido hacia atras, deslizandose en busca de una salida. Paso veloz ante Alpha sin tocarla. Se perdi6 por algun conducto de salida de aire. Desapareci6, tan subitamente como apareciera. —Dios... —Héctor hubiera querido entender todo aquello. Pero no lo entendia—. Esa niebla maldita... Se fue, Alpha. —Si, se fue... gPor qué, comandante? —No lo sé. Tampoco sé cémo pudo Ingrid ser dominada por... por «eso». gNo estaba en el exterior con vosotras? —Si. También estaba Nadia con nosotras, comandante. No nos separamos un momento..., salvo cuando Ingrid vio ese huevo dorado en las rocas. Fue a tomarlo. Regresaba entonces la patrulla de Chang, sin hallar ni rastro de Dent6n. Volvid con el huevo, normalmente. Apenas si se alej6 medio minuto de nosotras. No pudo ser entonces... —Pues sin duda fue entonces, Alpha —rectific6, seco, Héctor. La contempl6, sombrio—. A menos... —A menos, ;qué? —ella le mir6, interrogante. —A menos que me estés mintiendo, Alpha. —jComandante! ;Mentirle yo? —se asombro Alpha. — Por qué no? Esa niebla, si se apodera de uno, puede obrar de distintas formas. Imagino que sera como una criatura de millones de cerebros... o millones de criaturas diferentes. Ella, la pobre Ingrid, habl6 de... de «nosotros». En plural. Alpha, ti podrias ser una de «ellos». —Cielos, comandante... —el horror se pintaba en el bello semblante moreno—. ;Se da cuenta de lo que dice? —Me doy cuenta de muchas cosas, Alpha. Incluso de la posibilidad de que ti me hayas hecho matar a Ingrid para ganarte mi confianza y la de todos para fingir que eres una de nosotros, sin serlo ya. Me doy cuenta de que mis sospechas pueden ser ciertas... o monstruosas. Me doy cuenta de todo, Alpha. Incluso de que esta situacién ofrece ahora un aspecto aterrador. ConnicloOolkksS.c©