Pulp Fiction, 1971 · page 65 of 76
Ballet Cósmico — page 65: what you’re looking at
A restored page from Pulp Fiction, 1971. Page through the whole issue in the reader above.
📄 Transcribed text from this page (OCR, searchable)
Machine-transcribed from the original scan — historical spelling and the odd misread are preserved.
Persona contaminada. jPeligro!» Era suficiente. Héctor sintid que se le erizaban los cabellos en la nuca. Estaban tan indefensos contra esa niebla, como los primeros pobladores humanos ante las enfermedades mas terribles. Aun asi, algo habia que hacer. Aquello, fuese lo que fuere, estaba dentro de la nave. No habia tiempo que perder. Se precipit6, arma en mano, hacia la puerta. Se detuvo, vacilante. En alguna parte de la nave, soné un agudo grito de mujer. Una mujet... Podia ser Nadia, Ingrid, Alpha... Cualquiera de ellas. Y si era Nadia... —jNadia! —aull6, exasperado. Y abri6 la puerta, saliendo al corredor cilindrico. Se detuvo en seco. Contempl6 la escena con horror. No. No era Nadia. Eran Alpha e Ingrid. Las dos luchaban. En medio de una humareda ptrpura, siniestra. La humareda repto, se movi6 hacia él, deslizandose por encima de dos fragmentos de un extrano y quebradizo huevo gigante color dorado. —jComandante, es Ingrid! —chill6 Alpha, desesperadamente-——. jEs Ingrid la poseida! jLa niebla esta dentro de ella! jLo ha confesado! jElla rompidé ese huevo maldito, que contiene la niebla! Héctor se quedo indeciso. No podia disparar, o la carga mortal envolveria a ambas mujeres. La niebla, entretanto, se movia hacia él, como un susurrante, malévolo y astuto enemigo. Como el mas sinuoso e impalpable reptil venenoso de todos los mundos habitados y sin habitar... —jAlpha, apartate! —grit6 roncamente Héctor. Alpha forcejeé con Ingrid un momento. Luego, se aparto. El rostro de la platinada belleza se volvio, con malvada sonrisa, hacia Héctor. —Estais perdidos —musit6 con tono triunfal—. Todos... Todos seréis poseidos pronto. ;Todos seréis parte de nosotros en breve, comandante Héctor! Héctor no dijo nada. Friamente, dispar6. Dispar6é contra Ingrid una carga mortal de su arma de proyectiles disolventes. Le dolié. Pero tuvo que hacerlo. Tenia que hacerlo y lo hizo. Mat6 deliberada, implacablemente, a una hermosa mujer, que ademas formaba parte de su _ propia tripulacién. Que era la enamorada de Ebano. Que era necesaria para iniciar una nueva Humanidad, precisamente porque ella era una de las tres Unicas mujeres, supervivientes de la humana especie... Y la habia aniquilado. ConnicloOolkksS.c©