Pulp Fiction, 1940 · page 18 of 104
Aventuras de Jim Texas: El Rescate — page 18: what you’re looking at
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—Cincuenta mil por todos, o nada. —Bueno. Esta noche lo rumiaré. Peter, atame bien a estos sehores y buscales un lugar donde duerman lo mejor posible. Quiero estar solo. Despreciando las protestas de Zenker y Jack, que adivinaban que algo grave iba a suceder, fueron amarrados y sacados de su refugio para trasladarlos al canon, donde les dejaron tirados sobre la reseca hierba con un vigilante a la vista. Cuando Wolff se qued6 solo en el claro, se acerc6 a Vera, cortando sus ligaduras, asi como las de Stella, que seguia privada de conocimiento. —jDiablo! —Coment6 con admiraci6n—. jSi que es linda la muchacha! Ese rufian de Texas tiene buen gusto. Luego, encarandose con Vera, dijo: —Me ha dado usted un informe muy valioso, y quiero agradecérselo. :Tiene usted algo que proponerme mejor que lo que me propone su carinoso marido? Ella, esperanzada de poder tratar con el bandido, dijo: —Escticheme. Voy a contarle a grandes rasgos lo que sucede, y después le voy a hacer una proposicion. Le cont6 lo mas esencial de la pugna entre Zenker y Texas, asi como su intervencion y la de su padre, y después anadio: —Mi marido no tiene mas que una idea: deshacerse de mi y de mi prima para vengarse de Texas. No quiere dinero porque puede vivir sin él, aunque su idea era hacerme pasar por muerta para heredarme cuando hiciese desaparecer a mi padre. Yo le prometo solemnemente que, si nos entrega usted a los cuatro a Jim Texas, éste se metera con usted para nada y le abonara doscientos cincuenta mil ddlares en el acto. Los ojos del bandido brillaron con codicia. Aquella cantidad era algo que no se podia ganar todos los dias, y mucho menos sin exposici6n; pero, desconfiando, dijo: —Quién me garantiza que todo sucedera asi? —Yo. Le doy a usted una carta para mi padre y para Texas, diciéndoles el trato que hemos hecho. Sé que los dos, de modo inmediato, le entregaran a usted la cantidad, y entonces usted puede acompanarles hasta aqui y hacer entrega de nosotros. —Bien, iy si su marido ofrece mayor cantidad? cConniclooolks C@©