Pulp Fiction, 1940 · page 11 of 104
Aventuras de Jim Texas: El Rescate — page 11: what you’re looking at
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ocultarlo? jSi te sentirias feliz de ver c6mo tu prima desaparece de la faz de la tierra sdlo para que te deje libre el camino de poder llegar hasta él! Vera acuso el ultraje y se descompuso, insultando de una manera horrible a Zenker, pero a éste sus denuestos no le hacian mella. Se habia propuesto torturarla y se sentia mas feliz viéndola asi, que mansa y resignada. Vera escupia veneno en sus palabras. Todo lo podia admitir, menos aquella insinuacién destinada a sembrar el odio y la desconfianza en el coraz6n de su prima. Habia renunciado noblemente al amor de Texas, y por nada del mundo seria capaz de hacer traici6n a su propésito. Stella capt6 la sinceridad de sus protestas, y con voz velada exclamo: —No le hagas caso, Vera; cree que todos son tan rastreros como él. Yo sé muy bien que eres sincera y que ni por un momento has pensado en eso. gNo comprendes que trata de irritarte? Zenker buf6 al observar cémo el espiritu sutil de la joven le habia adivinado el pensamiento, y rabioso se volvid hacia ella, exclamando: —Bien; eso podra usted creerlo 0 no, pero vayase haciendo a la idea de que abrigo otras esperanzas mas realistas sobre usted. Sera algo tan real, que su marido la repudiara para siempre cuando se la deje convertida en un guinapo. Stella adivin6d el sentido oculto de la frase, y, lanzando un terrible grito de agonia, se inclind hacia atras, perdiendo el conocimiento. Zenker rid, y Vera, exaltada, hizo una afirmacion: —Te juro que si en alguna ocasi6n tengo un minuto de libertad para saltar sobre ti, te arrancaré el coraz6n con mis propias manos. El no hizo caso de la promesa, aunque sintid un escalofrio por toda la medula. Sabia del coraje de Vera en determinados momentos, y no dudaba de que era capaz de hacerlo si la ocasi6n se le presentaba. Jack corté la desagradable escena, diciendo: —Bien, jefe; esto ya esta listo, y yo siento un cosquilleo en el estomago terrible. ¢Quiere probarlo? —Cdmo no? Yo también noto un apetito feroz. Hay cosas que cConniclooolks C@©