Pulp Fiction, 1940 · page 65 of 100
Aventuras de Jim Texas: El monstruo ataca — page 65: what you’re looking at
A restored page from Pulp Fiction, 1940. Page through the whole issue in the reader above.
📄 Transcribed text from this page (OCR, searchable)
Machine-transcribed from the original scan — historical spelling and the odd misread are preserved.
Les echaba una ojeada distraida, cuando, stbitamente qued6 tenso, con los ojos clavados en el epigrafe de una noticia; luego, la ley6 atentamente y después buscé la fecha de la publicaci6n. Cuando se hubo enterado de todo, entregé el diario a Nino, diciendo exaltado: —Lee eso. Qué te dice? El mejicano ley6 el suelto y contest6: —jBueno va, manito! Eso de que una muchacha de un bar desaparezca, es cosa corriente, creo yo. Aquel vaquero guapo que ceno con ella en «El Leén de Oro» se la llevaria una temporada y... —Bueno, no sirves para comisario, Nino. Mira la fecha del diario. —Bien, es de hace doce dias. —Justamente. Hace doce dias, estaba aqui Zenker... Este necesitaba el cadaver de una muchacha para sustituir al que no encontro de Vera... Seré muy suspicaz, pero juraria que el cadaver que manana van a desenterrar es el de esa infeliz. El mejicano se le qued6 mirando con los ojos muy abiertos y apurando de un sorbo el contenido del vaso, mascull6: —Manito, deja que me limpie el susto del cuerpo, jrepinto! Creo que tienes mucha raz6n, jmaldita sea Jalisco! Bueno, como asi sea... ya va divertido ese tipo. —Apostaria media hacienda a que he acertado. Zenker es demasiado listo para dejar las cosas a medias. El ha prometido a Spack presentarle el cadaver de su hija y muy seguro esta de ello, cuando acude a la exhumacion. ;Quisiera ver lo que ha hecho con esa desgraciada para poderla hacer pasar por Vera! —Pues si no te mueres esta noche, lo veras, manito. Y ambos, atacados de un nerviosismo poco comin en ellos, se entregaron a una discusion sobre la posibilidad de sus sospechas. ale ale oJ iF mx 06ON Aquel mismo dia por la noche, Ilegaron a Carson City, Zenker y Spack. El primero se apresur6é a conducir al millonario a un hotel alejado de todo el foco de sus actividades anteriores y le inst6 para que durmiese sosegado, pues al dia siguiente le aguardaba una dura prueba. cConniclooolks C@©